0-2. El Atlético: sufrir y ganar

La poesía de Griezmann o la prosa de Raúl García. Simeone, que preveía un partido duro e intenso, apostó por la fuerza y el juego aéreo del navarro. El francés, uno de los más destacados ante el Córdoba (dos goles), aprendió desde el banquillo cómo hay que jugarle a un rival que corre, pelea, combina el juego largo con el corto y tapa sus carencias técnicas con el clamor de su gente. Tres años llevaba sin encajar un tanto en Europa el Malmoe en su casa y por eso el técnico rojiblanco optó por remangarse y por no rehuir el cuerpo a cuerpo, aunque tratando de jugar con más precisión y toque, en esa nueva identidad futbolística encaminada a que Mandzukic encuentre sus posiciones de remate.

Y cuando el Atlético sale convencido y motivado es complicado ganarle. Sabía cómo se las gasta el Malmoe en Suecia y entró en el partido con la cabeza alta, defendiendo cada metro de su territorio y buscando la elaboración a través de la pareja Koke-Arda, entonados, con las ideas claras y con la pausa que necesita la nueva fórmula de juego. Asentados en las bandas Juanfran y Siqueira, al equipo sólo le faltaba que Mandzukic hallase opciones claras. El croata se partió el pecho, se peleó con los centrales y fue generoso en el esfuerzo colectivo, en esos conceptos que le exige Simeone y que por ahora Griezmann no ha terminado de asimilar. Así que Raúl García trabajó en dos frentes, tuvo una ocasión de gol clara y fue chico de los recados que ayudó en todas las zonas.

Con el Malmoe muy pesado, buscando balones aéreos, intentando alterar el buen orden de Godín y Miranda, ambos muy concentrados y con recursos, el Atlético acertó a tocar, a mover la pelota de un lado a otro y a marcar. Koke acabó con la virginidad sueca. Arda paró y controló con el pecho y le puso a Juanfran un balón largo. El centro del alicantino lo taconeó Koke a la red. Asiste y marca. Un toque de distinción en un jugador que cada día crece más.

Sin embargo, el conjunto sueco no bajó los brazos. Al revés, tras el descanso fue dueño del partido y del juego. El Atlético ya no tuvo la pelota, ya no encontró la pausa y a través de Rosenberg y Forsberg, el Malmoe, con un ajuste táctico en el centro del campo, mandó y llegó al área rojiblanca. Se multiplicaron Godín y Miranda, apareció la sobriedad de Moyá ante la insistencia del rival, muy peleón, con mucho físico y con déficit en los metros finales. El partido estaba en el alambre porque sin la pelota se sufre. Y el Atlético corrió mucho para recuperarla. Un esfuerzo que pagaron Mandzukic y Arda, a los que Simeone sustituyó. Con Griezmann y Cristian Rodríguez de refresco se presentó la oportunidad de matar el partido, al rival y poner un pie en octavos de final.

Otra vez Juanfran por la banda. Centro atrás del lateral y Raúl García no perdonó. Un gol que era un alivio para un agobiado Atlético, que tuvo dos caras en un campo complicado y ante un rival que dio la cara, corrió y no se escondió, pese a sus limitaciones. El objetivo se cumplió porque el equipo tiene mejor tono físico que hace unas semanas y porque fueron solidarios en el trabajo defensivo cuando los suecos pusieron todos sus recursos en busca de un mejor resultado. Al ritmo que juegan es complicado ganarles, pero el Atlético tuvo en Koke y Raúl García a sus matadores en dos momentos muy oportunos. Todavía no están finiquitados los deberes, pero los tres puntos suponen estar muy cerca del objetivo. Un triunfo «made in Simeone». Con mucho sufrimiento.

- Ficha técnica:

0 - Malmoe: Olsen; Ricardinho, Helander, Johansson (Kroon, m. 64), Tinnerholm; Forsberg (Thern, m. 87), Halsti, Adu, Eriksson; Thelin y Rosenberg.

2 - Atlético de Madrid: Moyá; Juanfran, Miranda, Godín, Siqueira; Arda (’Cebolla’ Rodríguez, m. 76), Mario, Gabi, Koke; Raúl García y Mandzukic (Griezmann, m. 70).

Goles: 0-1: m. 30, Koke. 0-2: m. 78, Raúl García.

Árbitro: Mark Clattenburg (Inglaterra). Amonestó con tarjeta amarilla, por el Malmoe, a Kroon (m. 82), Halsti (m. 83), Eriksson (m. 90); por el Atlético de Madrid, a Gabi (m. 9), Miranda (m. 51), Godín (m. 52), Juanfran (m. 53).

Incidencias: Partido de la cuarta jornada del grupo A de la Liga de Campeones disputado en el Nya Malmoe Stadion. En el descanso fue homenajeado el seleccionador inglés, Roy Hodgson, que ganó cinco títulos de liga con el Malmoe entre 1985 y 1989.