2-4. El Barcelona se cita con el Real Madrid en semifinales

Desarboló la bravura del Málaga a base de goles en un partido precioso

Qué bonito es el fútbol cuando lo practican equipos como el Málaga y el Barcelona. Los azulgrana accedieron a semifinales en La Rosaleda tras un partido majestuoso.

Qué bonito es el fútbol cuando lo practican equipos como el Málaga y el Barcelona. Los azulgrana accedieron a semifinales en La Rosaleda tras un partido majestuoso. Majestuoso por su juego, pero también por un rival valiente y atrevido que nunca se dio por vencido. Un auténtico espectáculo que el campeón de Copa supo (y mereció) inclinar de su lado y al que «sólo» el Real Madrid le separa ya de otra final.

Cuando Mateu Lahoz señaló el final de la primera parte y los futbolistas enfilaron los vestuarios, el consumo de bebidas energéticas subió exponencialmente. Habían sido 45 minutos sin tregua, sin duda los más intensos en los tres enfrentamientos entre ambos. De Kameni a Pinto. De Messi a Santa Cruz. Nadie había parado de correr, de presionar, de combinar... y de resbalar. Porque Pellegrini no engañó a nadie cuando dijo que el césped estaba en un estado lamentable. Se quedó corto. Pero eso no impidió que se librara una batalla majestuosa. Un partido de esos que nunca quieres que acabe, aunque el empate a uno al descanso clasificaba al Málaga. El público había disfrutado y pedía más.

Salió bien asentado el Barcelona, superando bien el planteamiento valiente de los locales, presionando muy arriba. Fruto de este dominio y de la clarividencia de los azulgrana de tres cuartos hacia adelante, evidente desde el minuto inicial, llegó el primer gol. Alves inició la carrera por la derecha, tiró la pared con Xavi y su centro lo remató en un escorzo Pedro a gol. Un tanto precioso y polémico, ya que la posición de Alves al recibir el balón era más que dudosa. Igual de dudosas que las manos de Camacho en el inicio del gol del empate. Porque la alegría del Barça, su presencia virtual en semifinales, apenas le duró cuatro minutos. Los que tardó Joaquín en batir a Pinto ante la pasividad de «papá» Piqué.

El empate provocó que el Barça perdiera el control del partido, que no el dominio, y desató la tormenta. Kameni se ganó el sueldo desbaratando una de esas acciones que Messi no suele perdonar. Luego fue el larguero el que repelió el disparo de Iniesta. Le llegó el turno también a Pinto, que, en dos tiempos, atajó un nuevo intento de Joaquín. Y Weligton sacó bajo palos una vaselina de Messi. Mateu señaló el descanso, tocaba recuperar fuerzas. El desgaste ya había sido enorme.

El Barça aprendió la lección y bajó las revoluciones con posesiones más largas, sin arriesgar el balón. Además, encontró el gol muy pronto, obra de Piqué, cuyo control y definición los firmaría el mismísimo Falcao. El Málaga parecía muerto, pero seguía vivo ante la falta de acierto de los barcelonistas. El partido más vibrante de la temporada merecía algo más y de eso se ocupó Santa Cruz, que «encargó» la prórroga en una de las escasas llegadas del Málaga, con Cesc en el suelo tras un pisotón de Weligton. Esta vez, el Barcelona no perdió el sitio y continuó porfiando de la misma manera. Iniesta y Messi, en menos de cinco minutos, cerraron un bonito cuento de fútbol. El campeón sigue vivo. Ahora toca sesión doble de clásico.

- Ficha técnica:

2 - Málaga CF: Kameni; Gámez, Demichelis, Weligton, Eliseu; Sebastián Fernández (Saviola, m. 80), Iturra, Camacho, Duda (Portillo, m. 62); Joaquín (Piazón, m. 82) y Santa Cruz.

4 - FC Barcelona: Pinto; Alves, Mascherano, Piqué, Jordi Alba (Adriano, m. 89); Pedro (Alexis Sánchez, m. 87), Busquets, Xavi, Iniesta; Messi (Thiago, m. 82) y Cesc Fábregas.

Goles: 0-1, M. 8: Pedro. 1-1, M. 11: Joaquín. 1-2, M. 48: Piqué. 2-2, M. 68: Santa Cruz. 2-3, M. 76: Iniesta. 2-4, M. 79: Messi.

Árbitro: Mateu Lahoz (Colegio Valenciano). Mostró tarjeta amarilla a los malaguistas Iturra (m. 14), Weligton (m. 26), y a los jugadores del Barcelona Sergio Busquest (m.32), Jordi Alba (m. 38), Cesc Fabregas (m. 45), Mascherano (m. 69) y Alves (m. 81).

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey disputado en el estadio de La Rosaleda ante 30.000 espectadores.