Casillas, suplente en uno de los estadios donde comenzó su leyenda

Iker Casillas, capitán de la selección española, inicia una nueva etapa de su carrera internacional en lo que el seleccionador nacional Vicente del Bosque definió como “dulce transición”, en el estadio Josy Barthel, donde arrancó su leyenda y fue suplente en un partido oficial en favor de David De Gea.

Casillas no era suplente en un partido de clasificación europeo desde hace cinco años. Ocurrió un 10 de octubre de 2009 en Ereván, donde Pepe Reina ocupó la portería de inicio en el triunfo de España en Armenia (1-2). Aquella decisión de Del Bosque, que diseñó dos equipos para dos partidos en cuatro días, poco tiene que ver con la actual, aunque públicamente intente justificarlo.

Del Bosque asegura que antes del grave error de Casillas que marcó el partido en Zilina ante Eslovaquia, tenía decidido junto al cuerpo técnico dar un partido a cada portero. Es una decisión poco natural en la historia del técnico salmantino en La Roja. En contadas ocasiones ha apostado por la rotación en el arco en partido oficial, ni cuando la competencia tenía la voracidad que ahora no se palpa al pasar de Víctor Valdés a De Gea.

Con Valdés el debate habría explotado antes, pero su lesión lo ha impedido y ha alargado la presencia de Casillas de titular alejado de la mejor de sus versiones. Lo demostró en el Mundial de Brasil, una “espina clavada” que reconoce públicamente y que le hace seguir en la selección al menos hasta la Eurocopa 2016.

Instalado en una montaña rusa emocional, volviendo al abismo cuando recuperaba buenas sensaciones, Casillas fue suplente en un estadio donde se comenzó a labrar su leyenda en La Roja.

Un 3 de junio de 2000, Casillas debutó en un empate de España en Gotemburgo ante Suecia (1-1). Saltó por Molina en el minuto 62 y doce después cometió un penalti.

Y cuatro días después, llegó al estadio Josy Barthel y sustituyó en el segundo acto a Santiago Cañizares, en un momento en el que el debate en la portería estaba agitado con Camacho barajando la posibilidad de poner a un portero en cada partido de la fase de grupo de la Eurocopa 2000.

Catorce años después, Casillas digirió una suplencia en el mismo escenario, tras escuchar al seleccionador hablar por primera vez de un relevo generacional en la portería y sentir que su error grave ante Eslovaquia, en la falta centrada ante la que reaccionó tarde, ha abierto un debate que permanecía cerrado. David De Gea estuvo firme en el poco trabajo que tuvo y en el horizonte vuelve a aparecer la figura de Valdés.