Real Madrid

¿Se enfrentó Isco a la grada?

El centrocampista del Real Madrid recibió el castigo del madridismo siendo el jugador más silbado de la derrota

Isco Alarcón, centrocampista del Real Madrid / Foto: Efe
Isco Alarcón, centrocampista del Real Madrid / Foto: Efe

El centrocampista del Real Madrid recibió el castigo del madridismo siendo el jugador más silbado de la derrota

En una jugada en la segunda mitad, el Madrid hizo un contraataque y la pelota quedó en el área en los pies de Isco, su contrario se cayó y en vez de rematar, el centrocampista regateó y su tiró fue despejado fuera. El público le pitó y se vio al madridista contestar airado. Queda la duda de si era al colegiado por pitar saque de puerta cuando era córner o si contestaba a parte de la grada. “Intuyo que Isco contesta al árbitro”, aseguró después Butragueño

A partir de entonces, el choque no fue fácil para el jugador blanco, pitado cada vez que tocaba la pelota y él mientras haciendo gestos con los brazos que se podían malinterpretar. Como parte del público le pitaba otra parte de la grada le empezó a aplaudir. Y se formó un debate parecido al que ha ocurrido con otros jugadores. Solari, por su parte, aseguró que no vio nada de la jugada.

No está siendo la mejor temporada de Isco en el Madrid, ahora suplente en los partidos importantes y titular en los encuentros como el del CSKA, cuando el equipo no se juega nada, como la pasada semana contra el Melilla. A Isco le toca el poco agradable papel de tener que ganarse el puesto cuando ya se consideraba uno de los titulares del equipo. Con Lopetegui pensaba que había llegado su momento de convertirse en imprescindible en el Madrid, pero con Solari la vida le ha dado la vuelta.

Que no lo lleva bien es evidente. Al jugador no le gusta su posición y su química con Solari es inexistente. Al argentino no le gusta cómo entrena y tampoco le encuentra un sitio en un sistema con dos extremos abiertos. Contra el CSKA le puso de mediapunta, la posición en la que Isco se siente más cómodo, pero tampoco resultó. El Madrid jugó bien media hora, después Isco, como el resto de sus compañeros, desapareció. Bueno, al revés, se hizo más visible. Parece superado por todo lo que está sucediendo, sin poder mantener la calma, más nervioso que de costumbre. Y puede que enfrentado a la grada.