De mito a mito

La Razón
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Hace veinte años, Raúl era un adolescente desgarbado de 17 años que debutaba en el primer equipo del Real Madrid y comenzaba una carrera fulgurante. Hace veinte años, Cristiano Ronaldo sólo tenía 9. Nunca sabes dónde te va a llevar la vida. Años después, ambos coincidieron en el equipo blanco y, ahora, mientras Raúl prepara su inmediato futuro en Estados Unidos, Ronaldo está a un paso de superar uno de sus registros. Con un gol hoy contra el Liverpool habrá marcado 72 en la «Champions» y superará al mito del Madrid como máximo goleador de la mejor competición del mundo. «No creo que esté pensando en el récord de Raúl. Lo puede conseguir contra el Liverpool o en el próximo partido. Él está concentrado en el equipo, no en los récords», explicó ayer Ancelotti. Al ritmo de goles que lleva el portugués esta temporada no es que pueda hoy superar la cifra de Raúl, sino que tiene pinta de que va a dejarla muy atrás. «Probablemente es el mejor futbolista del mundo», contaba ayer Rodgers, entrenador del Liverpool: «Pero también vamos a jugar contra un equipo, que es muy bueno. Cristiano lleva impresionante durante varios años y ahora está con mucha confianza y entusiasmo, pero él te dirá que se trata del equipo. Hay jugadores muy buenos como Isco, Benzema o Modric, aunque él es el catalizador de esto. Es un futbolista excepcional y esperemos que no marque muchos más».

El Cristiano al que espera un Liverpool que intenta esconder el miedo es un delantero voraz acompañado de un conjunto armónico, es un Cristiano, en realidad, algo distinto a otros años: no sólo se le ve más relajado en los entrenamientos, haciendo grupo con sus vaciles constantes con sus compañeros, es que en el campo se le ve mucho más pendiente del rendimiento colectivo: «No he hablado con él de que asista más. Es el ambiente del equipo, donde todos trabajan para el compañero. Él también lo hace. También a Cristiano le gusta pasar al jugador que está en mejor posición», contaba Ancelotti, a quien cada vez que habla con la Prensa, antes y después de los partidos, se le pide que describa a Ronaldo y ya no sabe muy bien qué decir. «En todas las conferencias de prensa tengo que hablar de Cristiano. Es difícil encontrar una palabra que le describa. Es un jugador fantástico y un gran profesional. Cuando Cristiano juega puede ser que empecemos con un gol. Puede parecer broma, pero es real».

En sus buenos momentos, el Real Madrid también esperaba que de Raúl cayese un gol. «He jugado con ambos y los dos son increíbles –decía ayer Marcelo–. Raúl fue un capitán increíble, grandísimo dentro y fuera del campo. Han sido jugadores distintos, pero los dos tenían esa ambición de mejorar cada día. Es lo mejor de los dos». Mientras Raúl, según fue creciendo, se especializó en aprovechar todos los trucos del fútbol, Ronaldo ha ido entendiendo más facetas de este deporte. Ya no es un futbolista regateador, con mucho gol. Ahora ocupa cualquier posición del campo y en numerosas veces se le ve indicar a sus compañeros a quién deben pasar la pelota. Como hacía el Raúl más determinante, se acerca a los centrocampistas para ayudar en la zona decisiva del juego y luego va al área a rematar.

En el homenaje a Raúl, éste, al final del partido, se abrazó a Cristiano Ronaldo y le dio la camiseta con el 7 a la espalda. Le pasó el testigo, de mito a mito.