El Atlético se condena

Un gol en fuera de juego de Xabi Prieto da el triunfo a los donostiarras

El delantero colombiano del Atlético de Madrid Radamel Falcao avanza con el balón ante el defensa de la Real Sociedad Alberto De la Bella
El delantero colombiano del Atlético de Madrid Radamel Falcao avanza con el balón ante el defensa de la Real Sociedad Alberto De la Bella

La Real ha crecido como equipo y puede permitirse el lujo de jugar bien, de ofrecer una propuesta interesante y de plantarse en el Vicente Calderón con ganas de dar guerra y poder al Atlético, que presumía de catorce victorias consecutivas en su feudo y en el que Courtois superó el récord de imbatibilidad de Abel en casa. Primera derrota de los rojiblancos, superados ya por el Real Madrid, en un partido en el que el empate hubiera reflejado los méritos de unos y otros, aunque los de Montanier hicieron un trabajo perfecto y calculado.

Los dos equipos salieron con la quinta marcha. Velocidad, intensidad, vocación ofensiva y mucho trabajo en el centro del campo. Montanier apostó con Carlos Vela como falso nueve y Simeone volvió a confiar en Cristian Rodríguez para fortalecer el centro del campo. Y el partido tuvo ritmo, pero pocas ocasiones en su primer acto porque las defensas imponían su criterio y su capacidad. El Atlético llevó el peso, pero Courtois tuvo más intervenciones porque la Real se desplegó muy bien. Carlos Martínez, Griezmann y Vela eran los que más inquietaban a Godín y Miranda.

Arda era el que movía a los rojiblancos, que tenían lagunas, como en otros encuentros, en la elaboración. Koke aportaba poco en el juego combinativo y Gabi procuraba no perder la posición ante Illarramendi y Zurutuza. C. Rodríguez se esforzaba en ayudar, pero faltaba el último pase. No llegó el equipo rojiblanco en superioridad y su acción más peligrosa fue un córner que prolongó Godín y Falcao remató en posición forzada. Estrategia y tiros lejanos de Koke y Arda ante la Real, muy bien organizada, que salía por los dos costados con Carlos Martínez y De la Bella para alimentar a Vela. El mexicano es un futbolista descarado y con recursos. Sobresalían ellos y Xabi Prieto no daba señales de su calidad, escorado en la derecha.

Buen planteamiento donostiarra ante el Atlético, espeso, que se fue al vestuario con dudas porque no había encontrado las soluciones en su juego para resolver los problemas ofensivos. Previsibles los de Simeone, que salieron con más fuerza en la reanudación.

El acoso y derribo a Bravo se tradujo en acciones ofensivas que presagiaban otra dinámica en el partido. Sin embargo, de un ataque mal finalizado en el que Diego Costa disparó mal, llegó el gol de Xabi Prieto. Carlos Vela y Griezmann combinaron con rapidez y el francés dio un pase perfecto al capitán, que, en fuera de juego, avanzó unos metros y fusiló a Courtois. No había aparecido mucho Xabi Prieto, pero su gol fue mortal. Era el premio, exagerado, a su buen quehacer ante el Atlético, al que le faltó fútbol. Con las ganas y la intensidad no bastó. Salieron Raúl García y Adrián para darle mayor capacidad ofensiva, para intentar desatascar el embudo en donde se había metido el Atlético. Puso cerco a la portería de Bravo, pero las soluciones no llegaron, empeñados los de Simeone en jugar acelerados, sin pausa y con centros previsibles. No llegó el empate y la Real se fue a San Sebastián con su gran botín, en un partido en el que el Atlético falló en su capacidad de remate porque Falcao no anda fino.

«Tuvimos intención, no precisión»

«En los primeros veinte minutos sentimos que el gol estaba por llegar, pero a partir de ahí bajamos la intensidad», lamentaba Diego Pablo Simeone después del encuentro. «No pudimos mover rápido el balón ni tener precisión. En el segundo tiempo fue igual, pero en la primera situación de gol nos lastiman. Seguimos sin tener claridad, pero sí intención y voluntad aunque sin capacidad de lastimar al rival», añadió.