El Barça se descompone

Los problemas extradeportivos, que salpican a sus estrellas Messi y Neymar, se acumulan en el club

Neymar y Messi se abrazan durante un partido del Barcelona
Neymar y Messi se abrazan durante un partido del Barcelona

No gana el Barcelona para disgustos en este final de 2013, y eso que la pelota, que suele ser la que causa las alarmas en los clubes de fútbol, está respondiendo. Los problemas del conjunto azulgrana están lejos del césped, entre la Audiencia Nacional, la nebulosa sobre el fichaje estrella del verano, Neymar, los problemas con Hacienda de su principal figura, Leo Messi, y la presunta implicación del padre del argentino en una red de blanqueo de dinero del narcotráfico en los partidos benéficos que disputó su hijo. Eso sí, la Guardia Civil desvinculó a Jorge Messi y a los futbolistas de responsabilidades en este caso, aclarando que fueron utilizados. El Barça actual, que viene de la mejor época deportiva de su historia, recuerda al de sus peores tiempos. Siempre ha sido una entidad con tendencia a la autodestrucción.

El fichaje de Neymar despertó dudas desde el principio. Fueron 57,1 millones, repartidos así: 17,1 para derechos federativos del delantero y 40 que fueron a la empresa Neymar&Neymar, propiedad del padre del brasileño. A esto hay que sumar 7,9 millones por los derechos sobre tres futbolistas del Santos y otros nueve por dos amistosos, operaciones supuestamente independientes que en el fondo van ligadas a la contratación de Neymar. El problema radica en los 40 millones que fueron a parar a la empresa del padre. Diez se pagaron por adelantado en 2011 y otros 30, el pasado verano para completar la operación. El destino concreto de este dinero no lo ha hecho público el club aludiendo a una cláusula de confidencialidad, pero la denuncia de un socio, Jordi Cases –que también intentó una moción de censura hace meses– obligará a esclarecer el asunto. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha pedido al Barcelona el contrato del brasileño y las cuentas del club desde 2011, y le dio cinco días para ello. El plazo concluye el martes, y una vez analizados los papeles, Ruz tendrá que decidir si hay indicio de delito y se admite a trámite la querella. Cases dice que no piensa que el dinero se lo haya quedado Sandro Rosell, pero quiere saber a qué se destinó, si, por ejemplo, forma parte del contrato del jugador, lo que le convertiría en el mejor pagado de la plantilla, o de otros conceptos, que podrían variar los impuestos que se pague por ellos. En este caso, la denuncia es de un socio del Barcelona, por lo que resulta complicado «comprar» la «campaña» externa a la que se alude desde el club. Eso sí, Cases ha dado varias muestras de «antirosellismo». Mientras, Rosell anunció que le preocupaba «cero» la denuncia y que aportará lo que le pidan. Neymar da Silva Santos, el padre del delantero, también se ha mostrado tranquilo. El jugador, que en el último mes ha sido el gran protagonista del equipo con sus goles y sus actuaciones, está de vacaciones en Brasil. La semana que viene habrá novedades importantes al respecto.

Messi tampoco está en Barcelona mientras su nombre y el de su familia vuelve a quedar salpicado. 2013 no ha sido el mejor año del mejor jugador del mundo. Ha ido encadenando un problema tras otro. Primero, las lesiones reaparecieron en su bíceps femoral después de años sin saber de ellas, y desde marzo apenas tiene continuidad. Después estuvieron sus problemas con Hacienda por defraudar dinero de sus derechos de imagen, lo que ha obligado a pagar una multa de unos quince millones y a revisar sus últimos ejercicios. Pero el tema más desagradable ha sido la supuesta implicación de su padre en una trama de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico. La investigación llevada a cabo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil comenzó a mediados del año pasado y está centrada en saber si se produjo blanqueo en varios eventos deportivos y conciertos, entre los que se encuentran los partidos benéficos de Leo denominados «Los amigos de Messi vs. el resto del mundo». Esos duelos los organiza Guillermo Marín a través de la sociedad Imagen Deportiva, que se puso en contacto con la promotora Total Conciertos para organizar un par de amistosos en Bogotá. Esta promotora y su dirigente, Andrés Barco, están en el centro de la investigación por permitir presuntamente que entrara ese dinero «sucio» para blanquearlo. Al ser un partido benéfico, el dinero iba a ir dirigido a ONGs, que aseguran no haber recibido un euro. Messi, además de Pinto, Alves y Mascherano, que también jugaron, han tenido que declarar y aseguran que no cobraron por esos partidos, salvo los gastos de transporte y hospedaje. En principio, están exentos de responsabilidad, lo mismo que Jorge Messi, padre de Leo y el hombre que lleva su empresa y su fundación, aunque tendrá que declarar cuando venga a España.

El «caso Neymar»

Un contrato opaco

El socio del Barcelona y miembro de la plataforma GO Barça Jordi Cases se ha convertido en la sombra de Sandro Rosell. Ha protestado por el patrocinio de Qatar e intentó una moción de censura contra el presidente sin éxito. Ahora le ha llevado a los tribunales para que aclare un traspaso opaco desde el principio. El propio Santos, club originario del brasileño, que recibió 17,1 millones de la operación, fue el primero en pedir al Barcelona que hiciera públicos los números de la operación, que tampoco habían sido aclarados en un principio por una cláusula de confidencialidad que se tendrá que romper por la petición del juez Pablo Ruz. El futbolista, que incluso llegó a pasar reconocimiento médico con el Real Madrid, tenía sus derechos repartidos entre varias empresas y firmó un precontrato con el Barça en 2011, por lo que adelantaron diez millones a su padre. Después se sumaron otros 30. La justificación de esos 40 millones en las cuentas del Barça son la cuestión.

El «caso Messi»

¿Dónde está el dinero benéfico?

Messi asegura que no recibió dinero de los partidos, pero que sí lo hizo su organización, que se los cedió a Unicef, según informó «Mundo Deportivo». Además, las fundaciones Asociación Benposta Nación de Muchachos y Yo Soy Internacional, que tenían que haber recibido el dinero recaudado en el partido, afirman que fueron engañados por Total Conciertos y que no han visto un euro. César Giraldo, el representante de Yo Soy Internacional, asegura que un cheque que recibió era de una cuenta sin fondos. Algo parecido le sucedió a la otra ONG. Mientras, Andrés Barco, promotor de Total Conciertos, asegura que los partidos no dieron beneficios y que le arruinaron y la Guardia Civil busca en paraísos fiscales dinero que presuntamente recibió Barco. «Se han burlado de nosotros y de los futbolistas», añadió Giraldo.