Real Madrid

El «plan joven» que lleva al éxito

27 es la edad media de la plantilla que maneja Zidane en el Madrid. La estrategia del club ha sido hacerse con las mejores promesas para competir con los millonarios clubes de Europa

Cristiano Ronaldo, ayer, visitó con el resto de sus compañeros las sedes de la Comunidad y el Ayuntamiento
Cristiano Ronaldo, ayer, visitó con el resto de sus compañeros las sedes de la Comunidad y el Ayuntamiento

27 es la edad media de la plantilla que maneja Zidane en el Madrid. La estrategia del club ha sido hacerse con las mejores promesas para competir con los millonarios clubes de Europa

Cuando el Real Madrid fichó por 6 millones a Casemiro, que sólo tenía 20 años, para que jugase en el Castilla, los aficionados no sabían quién era y ni siquiera si hacía falta. Los titulares de los periódicos, las grandes noticias y los comentarios en las redes sociales son provocados por los fichajes llamativos, los de las estrellas que cuestan cifras astronómicas, mientras que el otro trabajo, el de la planificación del futuro de la plantilla pasa inadvertido para el gran público, que sólo se da cuenta de lo hecho cuando llegan éxitos como el de esta temporada. Casemiro tenía 20 años y ya había destacado en Brasil, pero estaba pasando por una mala racha, siendo suplente y sin suerte. Era una apuesta, sin excesivo riesgo y con la que se iba a tener toda la paciencia del mundo. Ahora, con los 25 cumplidos, es un jugador fundamental para el campeón.

Porque cuando Florentino Pérez dice, justo después de cada éxito, que ya se está empezando a trabajar en el siguiente, casi sin tiempo para celebrar nada, no lo dice para la galería. El Madrid no descansa y constantemente está pensando en lo que es mejor para el vestuario actual, pero también en lo que va a ser necesario para que el éxito se mantenga en el futuro. La plantilla que el domingo se proclamó campeona de Liga tiene una media de 27 años y ha mezclado a la perfección el peso o la sabiduría de los mayores con el arrojo y el talento de los jóvenes. Con la presencia de veteranos como Ronaldo, Pepe o Ramos, futbolistas como Varane o Asensio mejoran. Seguro que Kovacic, tras pasar dos años en el Madrid junto a Kroos o Modric, es mejor jugador de lo que era cuando fue fichado del Inter.

El croata es otro ejemplo de alguien que llega sin nombre para convertirse en un jugador que puede aportar mucho. A veces, la manera de jugar o de estar en el campo engaña sobre la edad de los protagonistas, que parecen más maduros o con más recorrido que el que marca su DNI. Kovacic sólo tiene 23 años y Lucas Vázquez, el que más partidos ha disputado con el Madrid en esta Liga, sólo ha cumplido 25. De los 23 jugadores de la primera plantilla (sin contar al tercer portero, Rubén Yáñez), 11 (es decir, más o menos la mitad del grupo) no supera los 25 años. Son futbolistas que aún tienen que llegar a su madurez, pero que están hambrientos de triunfos y de demostrar su valía en el Real Madrid. Y si consiguen entender su papel dentro de un club donde la exigencia es máxima, son el futuro, la continuidad de un equipo que ganó la Champions el año pasado, ha conquistado la Liga y vuelve a soñar con el triunfo en Europa en unos días.

No es casual, por tanto, que en la plantilla de Zidane se produzca esa mezcla entre jóvenes ambiciosos y futbolistas más consagrados: «Hemos cambiado la estrategia de fichajes. Creemos que tenemos que tener aquellos jugadores de España y del mundo que van a ser muy buenos. Les seguimos e invertimos en ellos», explicaba Florentino Pérez en 2015, en una entrevista. Los malpensados aseguraban que el Madrid fichaba jóvenes futbolistas porque temía que la sanción de la FIFA le dejase sin contratar en varios mercados. En el club, sin embargo, estuvieron muy seguros de que la sanción iba a ser mínima porque no habían cometido ningún error. El plan de fichar a los jóvenes más talentosos era una estrategia bien diseñada. «Si salen bien se revalorizan, y si salen mal, ten por seguro que no perdemos dinero. Tenemos que empezar a reinventarnos de esta manera para seguir compitiendo con esos equipos que tienen tantísimo dinero. Creemos que así seguiremos ganando títulos y mantendremos nuestra posición actual como club más valioso del mundo», continuaba el mandatario blanco en esa entrevista que hizo en la Cope.

A veces no salen, como sucedió con Illarramendi, un gran centrocampista, un joven para el que el peso y la responsabilidad de jugar en el Bernabéu fueron demasiado. Pero ahora Illarra sigue demostrando su talento en la Real Sociedad. Llegó el mismo año que Isco. Era 2013 y el mediapunta sólo tenía 21 años. Se iba a ir al Manchester City, donde aún estaba Pellegrini, que le quería. El Madrid fue más rápido o tuvo más habilidad para convencerle. Cuatro temporadas después, Isco es un jugador, que con 25 años, está alcanzando su plenitud. Sigue siendo tan bueno como antes, pero ahora, además, ha añadido a su repertorio personalidad en los partidos que deciden los títulos y gran capacidad de trabajo.

El caso más emblemático a día de hoy es Asensio, con sólo 21 años, fichado al Mallorca cuando sólo tenía 18 y era una de las jóvenes promesas del fútbol español. El Barcelona le quería, pero quien supo dar el paso adelante fue el club blanco. Ahora el Real Madrid rechaza ofertas de los grandes clubes europeos que quieren contar con él. Porque tiene a Asensio en su plantilla, el club blanco se replantea traer este verano a alguno de los futbolistas estrellas que antes se había pensado contratar.

La estrategia se mantiene: ésa es la razón del fichaje de Theo, el joven lateral de 19 años al que el Atlético de Madrid no consideró necesario subir la cláusula de rescisión. De ahí también el fichaje del brasileño Vinicius, con sólo 16 años y al que el club español no ha querido dejar escapar de ninguna manera.