El problema son los precios

La LFP, dispuesta a «invitar a los clubes a bajar el coste de las entradas» para llenar los estadios

Sólo Real Madrid y Barcelona han colgado esta temporada el cartel de «No hay entradas»
Sólo Real Madrid y Barcelona han colgado esta temporada el cartel de «No hay entradas»

La Liga española no sólo bate récord de goles, puntos y jugadores estrella en el once ideal de la FIFA. También tiene el récord de precios de las ligas europeas. Por eso no es de extrañar que la considerada como mejor liga del mundo sólo haya colgado el cartel de «No hay entradas» en dos partidos esta temporada. Con el fin de poner freno a esta sangría y seguir mostrándose como una competición que ilusiona y vende, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) reflexiona sobre la idea de invitar a los clubes a que reduzcan el precio de sus entradas.

«Aunque no existe una proposición formal, es una idea que estamos dispuestos a compartir con los clubes», explicaron a LA RAZÓN fuentes de la LFP. En un país en el que la tasa de paro supera el 25 por ciento y el poder adquisitivo de la población está muy por debajo del que existe en países como Alemania e Inglaterra, el coste medio de las entradas de fútbol en España asciende a 53 euros, el precio más caro del continente. Además, la Liga cuenta con las entradas mínimas más caras (una localidad para ver al Oviedo en el Tartiere cuesta 25 euros, mientras que el Leverkusen-Barcelona de Liga de Campeones pudo verse por 15 euros), y con los precios máximos más altos. «Las cantidades las fijan los clubes porque son entes independientes, pero sí estamos precupados porque la afluencia a los estadios ha descendido esta temporada un 3,5 por ciento», comentan desde la LFP.

Una situación que contrasta con la ferviente vida futbolística que se vive en el resto de Europa. El Bayern de Múnich suma 200 llenos consecutivos en el Allianz Arena y la Premier inglesa puede presumir de tener los campos a rebosar a pesar de las jornadas maratonianas de Navidad en las que los equipos juegan día sí y día también.

Muchas han sido las medidas que han llevado a cabo varios equipos españoles para llenar sus estadios. Porque ya se sabe: estadios llenos ganan partidos. Osasuna proporciona autobuses que cubren el trayecto entre varias localidades navarras y el Reyno de Navarra y, además, el club renovó a bajo coste el abono de sus socios desempleados. En Zaragoza recurrieron a los precios populares –entre los cinco y los 20 euros– para llenar La Romareda, y el Atlético de Madrid ha desarrollado varias campañas para sumar adeptos.

Desde que comenzó la competición en agosto, sólo el Barça y el Madrid han llenado sus campos durante un partido. Ni siquiera el derbi sevillano completó el cupo, y el Getafe ha llegado a contabilizar dos mil aficionados durante un encuentro. La crisis, la compleja situación administrativa de muchos equipos y la poca afluencia de público convierten a la Liga en un producto menos atractivo a los ojos del resto del mundo; por eso, como insiste la «patronal», «la LFP estudia la situación».

¿UN TRUEQUE POR LOS DERECHOS TELEVISIVOS?

El reparto de los derechos televisivos, uno de los puntos calientes entre los clubes y la LFP, podría llegar a ser la llave para pactar la reducción del precio de las entradas. Aunque existen otras opciones para conseguir llegar a un acuerdo con los equipos, el reparto más equitativo de los ingresos por televisión es lo que haría que éstos se replanteasen abaratar las localidades.