El Real Madrid tiene fe

El Celta le propone un ritmo tremendo y los de Ancelotti, liderados por James y Chicharito, remontan y acaban ganando

Isco y Cristiano felicitan a Chicharito tras uno de sus dos goles
Isco y Cristiano felicitan a Chicharito tras uno de sus dos goles

El Celta le propone un ritmo tremendo y los de Ancelotti, liderados por James y Chicharito, remontan y acaban ganando

Perdió Ramos la bota en un ataque del Real Madrid y perdió enseguida la pelota Illarramendi. El central sevillano, que estaba intentando ponerse la zapatilla cerca del área del Celta, se levantó y bajó a toda prisa, con un pie descalzo, con la bota en la mano, que el partido no daba descanso y no se podía detener uno en nada. Llegó a su área, pero fue inútil. Nolito ya le había hecho un lío a Carvajal y a Illarramendi para marcar el primer tanto del encuentro, el prólogo de un partido espectacular, sin respiro, en el que perder una pelota o una zapatilla o despistarse un momento era ir hacia el precipicio. Sin descanso, golpe a golpe y de área a área, el Madrid y el Celta se retaron. Sin complejos los locales; sin tiempo para pensar si estaban cansados los segundos; y dejaron una primera parte que fue una locura y que acabó con cinco goles. El Celta sabía que todas sus posibilidades pasaban por correr y jugar con su estilo. El Madrid conocía que un error en Vigo era decir adiós a la Liga y jugó al mismo ritmo, a todo gas. Ganó y sigue creyendo en que todo puede pasar en esta Liga. Va a ser complicado, pero no va a dimitir antes de tiempo. El miércoles recibe al Almería y el sábado es a vida o muerte en Sevilla.

El gol de Nolito lo puso todo en contra, porque el Celta, en su campo, es un rival terrible. Quiere jugar al fútbol, quiere la pelota, tiene capacidad para jugar a un ritmo endiablado y, sobre todo, cuenta con Nolito, un futbolista excepcional, al que ayer le salió todo. Pocas veces ha sufrido tanto Carvajal como ayer frente al diez de los gallegos. Nolito se pegó en la banda derecha y cada balón que tocó era una ocasión para los suyos. Sudó el lateral derecho del Madrid y sudó también Illarramendi, que siempre que pudo fue a echarle una mano. Nolito fue el mejor de un conjunto ejemplar.

En otros días, el golpe hubiese hundido al Madrid, pero ahora mismo el equipo de Ancelotti, tras derrotar al Atlético, cree que puede con todo. Al menos con todo lo que está en su mano. El resumen del Madrid es Chicharito, un jugador que juega enfebrecido y eso, para él, es bueno. Llegó al Bernabéu como un delantero de área, pero estos últimos encuentros está demostrando que es algo más. Es un futbolista de equipo, que sale del área y cae a la banda para recibir el balón y darlo a los que llegan desde atrás. Se ha subido a la ola y está disfrutando de ella. Y de eso se aprovecha el Madrid, que de manera inesperada, no tiene nostalgia de Benzema. El mexicano no tiene la clase del francés, pero lo suple con una entrega que ha cautivado a los madridistas.

Hizo el segundo gol, tras una gran jugada con James Rodríguez, y marcó el cuarto, cuando el Celta ya controlaba la pelota en la segunda mitad y los de Carlo Ancelotti esperaban una contra para matar el choque. Fue lo que ocurrió, gracias a Sergio Ramos, al que dejaron subir hasta el centro del campo sin oposición y se inventó un pase para el mexicano. Fue definitivo. Por fin ahí moría un encuentro tremendo,, tenso, jugado a toda prisa, un placer para el espectador.

En la segunda mitad, el Madrid había reculado un poco porque llegó al descanso con ventaja. Si otros días el equipo había mostrado una preocupante ausencia de pegada, de falta de gol ante las ocasiones acumuladas, ayer durante la primera mitad, tuvo una precisión quirúrgica. El Celta imponía un ritmo frenético esperando asustar al rival, pero el Madrid dio la cara. Diente por diente, ojo por ojo, el equipo de Berizzo vio que no podía perder una pelota porque enseguida se presentaba el Madrid en el área rival. Si Nolito cargaba el ataque de los suyos por la banda derecha, en el otro lado, James llevaba la batuta. El colombiano volvió a dibujar un encuentro casi perfecto. Elaboró con Ronaldo el primer gol, elaboró con Chicharito el segundo. E hizo el tercero. Ha vuelto descansado de su lesión y se ha convertido en el futbolista más desequilibrante del Madrid. Isco peleaba con él por un puesto en el once titular y ahora, por las bajas, juegan ambos, pero da la impresión de que el andaluz está un paso por detrás. Además, se ha dado cuenta y salta al campo con una tristeza que antes no tenía. Isco deja detalles, pero anda muchos minutos como a otra cosa, en el lado contrario del campo de donde ocurren los asuntos importantes.

Con el segundo tanto de Chicharito, Ancelotti entendió que sí que había que poner fin al partido y cerrar la puerta. Sacó a Pepe y el Madrid se puso a jugar con tres centrales. Un experimento quizá pensando en otros encuentros de la «Champions». Salió Jesé, pero también Arbeloa. El Celta se fue agotando. Había peleado, pero se encontró un rival que no tira la toalla, que aún tiene toda la fe.

Ficha técnica:

2 - Celta de Vigo: Sergio Álvarez, Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Krohn-Dehli, Augusto; Santi Mina (Hernández, m.75), Orellana (Bongonda, m.69), Nolito; y Larrivey (Charles, m.72).

4 - Real Madrid: Iker Casillas; Carvajal, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; James (Arbeloa, m.86), Kroos, Illarra, Isco (Jesé, m.81); Cristiano Ronaldo y Chicharito (Pepe, m.73)

Goles: 1-0, M.8: Nolito; 1-1, M.15: Kroos; 1-2, M.23: Chicharito; 2-2, M.28: Santi Mina; 2-3, M.43: James; 2-4, M.68: Chicharito.

Árbitro: Pérez Montero (Comité Andaluz). Amonestó a Orellana, Jonny y Krohn-Dehli, por parte del Celta de Vigo, y Sergio Ramos y Carvajal, por el Real Madrid.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la trigésimo tercera jornada de la liga BBVA disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 25.274 espectadores, según anunció el club vigués. EFE