Real Madrid

Empatar como el que no lo quiere

El fútbol lo puso la Real; también los despistes, que aprovechó el Madrid, salvado por Diego López

Unas molestias en la espalda le dejaron fuera de la convocatoria. El delantero no presenció los últimos minutos del partido en San Sebastián, ya que se marchó a Portugal antes de que terminara el partido por unos compromisos publicitarios.
Unas molestias en la espalda le dejaron fuera de la convocatoria. El delantero no presenció los últimos minutos del partido en San Sebastián, ya que se marchó a Portugal antes de que terminara el partido por unos compromisos publicitarios.

El Real Madrid se llevó casi todas la ilusiones de la Real Sociedad de clasificarse para la Liga de Campeones tras un empate 3-3 con un gol de Xabi Prieto en el tiempo añadido.

Diego López se hinchó a parar en Anoeta y encajó tres goles; es su sino desde que el Madrid le rescató del banquillo sevillista. Su enorme actuación privó a la Real Sociedad de un triunfo que hubiese merecido, porque el rival también hizo tres goles. Con el empate, al equipo de Montanier se le complica entrar en Liga de Campeones; ahora necesita ganar el último partido en Riazor y que el Valencia no gane al Sevilla.

Buscaba la Real un triunfo para acercarse más a la «Champions» y a los seis minutos Mikel González regaló el 0-1. La pretensión del Madrid, encallado en la segunda posición de la Liga, es el final digno, pero ni con el tanto de Higuaín fue capaz de abstraerse del partido que propuso, con menos pulso que la momia de Tutankamón.

El penúltimo encuentro de Mourinho no se diferenció mucho de otros, demasiados, que su equipo ha disputado esta temporada, tan lejos de aquel tornado que estableció la cifra récord de 100 puntos –nota que el Barça del novato y semiausente Tito Vilanova persigue con argumentos y posibilidades– y una cifra goleadora que daba escalofríos: 121. Pero eso ocurrió el año pasado; en el presente, las lagunas del Madrid han adquirido más fama que las de Ruidera. Es evanescente, aparece pletórico en el primer tiempo y se esfuma en el segundo, o viceversa, o ni siquiera comparece. No es un misterio sino una mala dirección. Lo paga y la Real Sociedad también mostró recibo en ventanilla.

Después del fatídico minuto seis, del balón que Mikel entregó a Higuaín para que machacara al portero, la Real se empeñó aún más en la victoria. El público perdonó de inmediato el error de su jugador, le animó, con tanto o más brío que al resto del equipo. Y el equipo notó el apoyo y se propulsó hacia la portería de Diego López sin que nadie del Madrid pudiera frenarlo. Apareció entonces el portero, vendido por sus zagueros, por sus centrocampistas, por sus delanteros y por el calamitoso esquema defensivo de su entrenador. A cada remate donostiarra respondió con una parada excepcional o con un despeje oportuno. Agirretxe le amenazó con una «vaselina» que salió alta; a partir de ahí, el pim pam pum. Griezmann, dos veces, Agirretxe, otras tantas, y el «Chori» Castro le exigieron la amortización de un fichaje compensado.

Las únicas noticias positivas del Madrid partían del portero y de Modric, que sabe jugar al fútbol incluso en medio de la nada, como ahora le sucede. No le secundan Kaká, el rey de las oportunidades perdidas, ni Callejón ni Essien ni Khedira. Es un islote que se agota yendo de un lado a otro; no encuentra rematador, apoyo o referencia. Si hubiera estado Cristiano... pero éste, con molestias, veía el partido en la grada, como Xabi Alonso; a Casillas las molestias le dejaron en Madrid. Ya queda poco, Iker.

El segundo tiempo no alteró las señales del primero; Diego López seguía desesperando a Agirretxe y un nuevo despiste de la defensa realista provocó el 0-2. Como quien tuvo retuvo, Kaká hizo un centro magnífico que Callejón convirtió en gol al ganar la espalda a tres defensas en la inopia.

Empezó a jarrear; llovía a cántaros y la Real de Montanier, otro que se va, pero por no sentirse reconocido una vez agotado el contrato, renovó su vocación ofensiva y encontró premio. Xabi Prieto transformó el penalti, por mano de Khedira. Con el 1-2 se vio más cerca del objetivo que el Valencia le discute y empató por medio de Griezmann. Entonces ya estaban Di María y Özil en el campo; con el segundo, el Madrid es otra cosa. Khedira agradeció la presencia del compatriota, pues estableció el 2-3 después de un sutil pase de su amigo.

Ganaba el Madrid gracias a las siete paradas de Diego López que, un partido más, no consiguió dejar su portería a cero por la fragilidad defensiva del equipo. Ganaba el Madrid por un par de despistes donostiarras y una genialidad de Özil, y perdía la Real Sociedad porque, aunque jugaba al fútbol mucho mejor que el subcampeón, chocó con un portero inspirado, cargó con el lastre de dos fallos incomprensibles y no supo aprovechar sus ocasiones cuando Diego ya estaba batido. Pero hubo justicia, la mínima; en el minuto 93 empató Xabi Prieto y rescató un punto para soñar.

- Ficha técnica:

3. Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Iñigo Martínez, Mike, De la Bella; Illarramendi (Zurutuza, min. 59), Bergara (José Ángel, min. 81), Xabi Prieto; Castro (Ifrán, min. 70), Griezman y Agirretxe.

3. Real Madrid: Diego López; Essien, Albiol, Carvalho, Arbeloa; Marcelo (Nacho, min. 85), Khedira, Modric; Kaká (Di María, min. 67); Callejón (Ozil, min. 70) e Higuaín.

Árbitro: González González. (Castilla- León). Tarjeta amarilla a Bergara, Khedira y Essien.

Goles; 0-1, min. 6: Higuaín. 0-2, min. 57: Callejón. 1-2, min. 63: Xabi Prieto, de penalti. 2-2, min, 78: Griezmann. 3-2, min. 80: Khedira. 3-3, min. 93: Xabi Prieto.

Estadio: Anoeta. (30.500 espectadores). La afición despidió a su equipo con una ovación a pesar el empate.