FC Barcelona

Enemigos por primera vez

Ajax de Amsterdam y Barça caminan de la mano desde hace más de 40 años. Su relación comenzó a principios de los años 70, casi sin querer, cuando el club azulgrana contrató al inglés Vic Buckingham para ocupar el banquillo del Camp Nou. Pocos años antes, Buckingham había hecho debutar a un espigado chaval de 17 años durante su etapa en el Ajax. Un joven que respondía al nombre de Johan Cruyff y que años más tarde seguiría los pasos del inglés en su camino hasta Barcelona. Ajax y Barça están unidos por muchos nombres, pero también por un estilo de juego único, creado por los holandeses y perfeccionado por los azulgrana. Los dos presumen de cuatro Copas de Europa en su museo, son dos «grandes» del fútbol europeo. Pero, por increíble que pueda parecer, nunca han medido sus fuerzas en un partido oficial. El miércoles, en el debut de ambos en la «Champions», será la primera vez.

Resulta difícil creer que Ajax y Barça no se hayan enfrentado nunca con algo en juego. Todo han sido encuentros amistosos. Parte de su historia se escribe con los mismos nombres y, el estilo atrevido y atractivo con el que los holandeses gobernaron el fútbol europeo durante una década, fue el que después adoptaron los azulgrana para comenzar a cambiar su historia con su primer cetro europeo en Wembley, aquel 20 de mayo de 1992. Si en los 70 surgió el amor, con Cruyff como máximo exponente, en los 90 se alcanzó el cénit del romance. El Ajax ganó su última Copa de Europa en 1995. Cuatro años más tarde, hasta seis de los protagonistas de aquel triunfo (Kluivert, Frank y Ronald de Boer, Litmanen, Reiziger y Bogarde) defendían la camiseta azulgrana. Seis futbolistas a los que hay que añadir al técnico, Louis van Gaal. Pero la «holandización» del Barça se volvió en su contra y aquella etapa concluyó con el tormentoso adiós de Van Gaal, que arrastró también al sempiterno presidente José Luis Núñez. Después de muchos años siendo protagonistas, holandeses fueron desapareciendo poco a poco de la plantilla azulgrana.

El Ajax lleva años intentando reverdecer laureles sin demasiado éxito. El potencial económico de sus rivales le impide competir en igualdad de condiciones. Llegar a la fase de grupos de la Liga de Campeones es todo un triunfo para un equipo que vende a sus mejores jugadores temporada tras temporada y está obligado a apostar por jóvenes talentos. En esta tarea, ha dado la vuelta al puente aéreo que conducía de Amsterdam a Barcelona, y son ahora los holandeses los que llaman a la puerta de Sant Joan Despí. A la cesión de Isaac Cuenca el año pasado, le ha seguido la de Bojan este verano. Ambos, a las órdenes de un ex «culé» como Frank de Boer, que está triunfando en el banquillo «ajacied», reinventándose año tras año. El Camp Nou espera su visita.

Alba, tres semanas de baja

Las pruebas a las que fue sometido ayer Jordi Alba confirmaron los pronósticos iniciales. El futbolista sufre una rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna derecha y tendrá que estar tres semanas sin jugar. La lesión se produjo el sábado ante el Sevilla y le obligó a abandonar el campo al cuarto de hora de juego. La baja llega en el peor momento para Martino, ya que el Barça afrontará hasta 6 partidos en los próximos 18 días.