España, punto y seguido

Cabizbajos descendieron del avión los componentes de la selección española.
Cabizbajos descendieron del avión los componentes de la selección española.

¿Se acabó una generación? ¿Estamos ante el fin de ciclo de la Selección? ¿Isco, Thiago o Illarramendi tienen que jugar ya? ¿Arbeloa no debe volver a ser convocado? ¿Qué pasa con el delantero centro?

¿Se acabó una generación? ¿Estamos ante el fin de ciclo de la Selección? ¿Isco, Thiago o Illarramendi tienen que jugar ya? ¿Arbeloa no debe volver a ser convocado? ¿Qué pasa con el delantero centro? Son las preguntas que surgen tras la derrota ante Brasil, que ha supuesto una pequeña decepción, más por el juego ofrecido por los jugadores de Del Bosque que por el propio resultado.

De las derrotas se aprende y se sacan conclusiones. El análisis se antoja frío, meditado, sin calenturas –pese a que los más extremistas quisieran «fusilar» a Arbeloa, ponerle la cruz a Torres y jubilar a Xavi– porque la Selección sigue teniendo crédito, después de un lustro plagado de éxitos. Dos Eurocopas y un Mundial son suficiente aval para que no haya rupturas y sí reformas en un bloque que por edad – con 34 años Xavi es la excepción– está en condiciones de llegar en plenitud futbolística a la siguiente gran cita. Lógicamente habrá retoques porque Del Bosque no es inmovilista y sabe que detrás hay otra generación de jugadores –campeones de Europa hace unos días– que viene apretando con paso firme.

Jóvenes como Thiago, Illarramendi, De Gea, Íñigo Martínez y Morata, entre otros, están preparados para dar el salto en cuanto se lo pidan. Y de hecho, en el amistoso del mes de agosto en Ecuador habrá caras nuevas y muchos de los jugadores que han estado en Brasil no irán convocados.

Del Bosque, que tomó el relevo de Luis, demostró que tenía sus ideas y aportó al equipo su personalidad y algunos matices en el juego, aunque el tiqui-taca fue innegociable. Y desde que tomó posesión en 2008 ha habido relevo en la lista de internacionales. Se fueron, por poner un ejemplo, los Albelda, Marchena, Capdevila, Senna y llegaron los Alba, Javi Martínez, Azpilicueta o Cazorla para intentar ganarse un puesto. Lo que ocurre es que el núcleo duro de la Selección siempre ha respondido. Y por eso Casillas, Piqué, Ramos, Iniesta, Xavi, y Busquets han sido inamovibles siempre que han estado en condiciones. Xabi Alonso, ausente ahora por lesión, también pertenece a ese grupo. Y hasta Pedro, en el que el seleccionador confía plenamente. Alba se ha ganado el puesto con sus actuaciones en el Barça y el denostado Arbeloa, pese a sus limitaciones, siempre ha cumplido. Incluso fue utilizado como lateral izquierdo.

Los goles de Villa se han esfumado y España se resiente. El delantero no ha recuperado el máximo nivel tras su grave lesión y al equipo le ha faltado su remate y su olfato. Le vendrá bien jugar todas las semanas –el Tottenham le quiere– para recobrar la confianza y el puntito de maldad que ahora no tiene. Por eso la prueba del nueve es una de las asignaturas pendientes de Del Bosque. Soldado, Negredo, Cesc y Torres han actuado en esa posición y nadie se ha ganado la plaza en propiedad porque sus prestaciones han sido demasiado irregulares. La oposición sigue abierta, pero en el panorama no asoma nadie con fiabilidad. Los que más ilusionan son Morata y Jesé, todavía en fase de formación. Habrá que seguir la evolución de Llorente en la Juventus. Podría volver a tener su oportunidad.