Atlético de Madrid

El Atlético sella el pase a cuartos con derrota en el último minuto

El centrocampista del Atlético de Madrid Koke Resurreción controla el balón junto a Pedro Tanausú "Tana", centrocampista de la UD Las Palmas
El centrocampista del Atlético de Madrid Koke Resurreción controla el balón junto a Pedro Tanausú "Tana", centrocampista de la UD Las Palmas

En la primera parte no pasó nada. Miento. Dos pelotazos de Giménez y otro de Godín al limbo, dos saques de esquina y tres llegadas con poco peligro a la meta de Raúl Lizoain. Ni lindo ni bonito. Todo lo contrario lo que hizo el Atlético en el primer periodo. Frío en la grada y frío en el campo porque con dos goles de ventaja quién le iba a pedir a Simeone que se diese una alegría. Los meritorios Gaitán y Correa, poca cosa. El más entonado, Lucas. La prueba de Juanfran como centrocampista, ni fu ni fa. El pescado estaba vendido desde la ida en Canarias y lo de anoche fue insufrible.

Las Palmas, en su papel. Con las estrellas –Boateng, Viera y Roque Mesa– en el banquillo, el equipo salió a cumplir el expediente. Tuvo la pelota y despertó a la media hora. Momo puso un centro perfecto, Livaja se adelantó a Giménez y tuvo que ser Moyá el que evitara el gol amarillo. Una oportunidad a la que siguió un amago de Tana, el más bullicioso de todos, con un tiro que se marchó fuera. Un gol canario hubiera animado la velada, pero el descanso sirvió para que los valientes que se acercaron al Vicente Calderón comentaran que la representación ofrecida por la compañía del Cholo no era digna, con perdón, ni de un modesto teatro de pueblo.

De la nada al gol. Entró Gabi por Lucas, lesionado; Vrsaljko se fue a la izquierda y Juanfran fue lateral derecho. Y pronto se gestó el primer gol. Jugada de Vrsaljko por la izquierda, balón a Gaitán y centro de éste para que Griezmann se adelantase a los centrales y marcase. Menos tedio, más interés y un Atlético algo más predispuesto. Una punta más de velocidad en las primeras acciones.

Sin embargo, un despiste de Godín, una galopada de Livaja y un golazo para el empate. Y vuelta a empezar. Hasta que un saque de Moyá, una prologanción intencionada de Koke y una carrera de Correa sirvió para que llegara el segundo. El argentino aguantó a un rival y por debajo de las piernas batió a Raúl Lizoain. Alivio para Simeone, para la parroquia y para el propio Correa, que quiere ser alternativa seria.

Eliminatoria decidida y a sestear. Setién, que el sábado tiene otro examen peliagudo en el Camp Nou, probó con Lemos y más tarde con Viera, dos de sus titulares. Sus chicos recobraron la iniciativa, siguieron tratando bien la pelota, pero la suerte estaba echada para Las Palmas, que se despidió del Calderón con una buena imagen y el convencimiento de que necesita pólvora, pese a que Livaja volvió a repetir suerte tras una gran jugada de Mateo García. Doblete para el croata para animar unos minutos finales intensos. El Atlético se relajó, se fue del partido antes de tiempo y, en el último minuto, Viera puso a los canarios por encima de los de Simeone, que ofrecieron una imagen desconcertante.