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El mea culpa de Mascherano

El jugador argentino del FC Barcelona Javier Mascherano, a la entrada del juzgado de Gavà.
El jugador argentino del FC Barcelona Javier Mascherano, a la entrada del juzgado de Gavà.larazon

El argentino del Barcelona reconoce ante la jueza que defraudó 1,5 millones a Hacienda. Ya los ha pagado, más otros 200.000 en intereses.

Javier Mascherano estaba citado a las 9:30 en el juzgado de instrucción número 9 de Gavà, y llegó a las 9:05. Con rostro serio, saludó y entró a declarar. A las 9:50 salió y poco después estaba entrenando en la Ciudad Deportiva del Barcelona. Su declaración duró cuatro minutos, pero en realidad hacía falta menos tiempo para decir lo que dijo: culpable. El jugador argentino, que acudía a declarar como imputado por dos delitos de fraude fiscal, en los que supuestamente defraudó 1,5 millones de euros (587.822 euros correspondientes al ejercicio 2011 y otros 968.907 de 2012) mediante la simulación de derechos de imagen a empresas en paraísos fiscales, admitió los hechos, por lo que ni la jueza Erika López ni tampoco la fiscal ni el abogado del Estado le interrogaron. El central-centrocampista azulgrana ya devolvió esa cantidad, unida a 200.000 euros de intereses.

El hecho de que se haya declarado culpable no supone que el proceso haya llegado a su fin. Seguirá su curso y en los próximos días la jueza cerrará la instrucción y fijará una fecha para el comienzo de la vista oral. Mascherano se ha querido poner al día con Hacienda como señal de buena voluntad y para que se tenga en cuenta en el juicio, que podría no producirse si hay un acuerdo entre partes que ya se podría haber producido. En ese caso, se pactaría una multa y todo quedaría resuelto. Las penas a las que podría enfrentarse el futbolista son de 1 a 5 años por cada delito fiscal, más el pago de una cantidad económica que podría ser hasta seis veces la cantidad defraudada.

La presencia de Mascherano en los juzgados se ha producido un día después de que la Audiencia Nacional avalara que se investigue a Neymar por un supuesto fraude en su fichaje (a DIS, la empresa que tenía el 40 por ciento de sus derechos). También se señala al padre del jugador, al Barcelona, a su presidente, Josep María Bartomeu, y a su ex máximo mandatario Sandro Rosell. Aparte de esto, y también por el fichaje de Neymar, pero por un presunto fraude fiscal, un juzgado de Barcelona tiene abierta una causa contra Bartomeu y Rosell. Después está el asunto de Messi con Hacienda. A todo esto hay que sumar el lío que tiene abierto con la UEFA y con parte de sus aficionados por las esteladas o los problemas para cerrar un acuerdo de patrocinio de la camiseta con Qatar. Demasiado ruido alrededor de la entidad. El Barça, de forma directa o indirecta (sus jugadores), está judicializado y ése es el gran problema de la actual junta directiva, que en lo deportivo vivió una última temporada brillante con la conquista del «triplete», y que en lo «personal» se vio fortalecida con el contundente triunfo en las elecciones.

El equipo se entrenó ayer después del pobre empate de Copa contra el Villanovense, que dejó otro herido en el camino. Douglas se hizo daño a los dos minutos de empezar, pero siguió en el campo y acabó el choque. Pese a ello, ayer se hizo pruebas para conocer que sufre una fisura en el escafoides del pie derecho, lo que equivale a estar dos meses parado, la misma cantidad de tiempo que estuvo de baja al lesionarse en pretemporada. El brasileño, fichado en el verano de 2014, sólo jugó cinco partidos la pasada temporada.