Messi siempre va más allá

Marcó cuatro tantos en la goleada a Osasuna n Iniesta y Jordi Alba no jugaron pensando en la Copa del Rey. El Camp Nou ovacionó a Valdés

El centrocampista del F.C. Barcelona Thiago Alcántara (i) lucha un balón con el defensa del Osasuna Manuel Ortiz, "Lolo"(d) durante el Barça-Osasuna
El centrocampista del F.C. Barcelona Thiago Alcántara (i) lucha un balón con el defensa del Osasuna Manuel Ortiz, "Lolo"(d) durante el Barça-Osasuna

A mediados de los 90 llegó al Camp Nou un genio del balón llamado Romario da Souza Faría prometiendo el «Pichichi» con 30 goles. En la última jornada de aquella Liga, mientras Djukic fallaba un penalti en Riazor, el brasileño colaboraba en la goleada azulgrana al Sevilla que suponía el cuarto título consecutivo con su trigésimo gol. Todo un hito en aquella época, pero casi una nimiedad para los tiempos que corren. Messi anotó ayer cuatro goles ante Osasuna. Apenas superado el ecuador de la Liga, ya suma 33. Sí, 33. Y es que vivimos en la era de Messi. Una era inédita y en la que se reescribe la historia semana a semana, partido a partido.

No hay quien pare a Messi. Eso está claro. Su humildad fuera del campo se transforma en orgullo dentro de él. Cristiano había metido tres goles por la mañana y él hizo cuatro por la tarde. Es mejor no picarle, porque el rival siempre sale perdiendo. En diez minutos ya había firmado el primero, driblando con la mirada a Andrés Fernández y marcando con la derecha después de que Xavi sacara la escuadra y el cartabón para darle el pase. A la media hora llegó el segundo, de penalti. Esa jugada cambió el partido, porque Loé había igualado al marcador premiando el buen partido de los de Mendilibar, pero Teixeira le enseñó la segunda amarilla a Arribas en la acción del penalti, las dos por manos, y dejó a los navarros a merced del Barça. Messi se fue al descanso ya con un «hat trick» en el bolsillo, tras culminar una bonita jugada entre Xavi y Alves. Bonita, pero ilegal, ya que debió ser anulada por fuera de juego del lateral brasileño.

Piqué –sancionado– Iniesta y Jordi Alba no disputaron ni un minuto. Cesc también fue suplente, pero salió al final. La visita al Bernabéu del miércoles marcó el once de Roura, aunque las ausencias no se notaron y el conjunto azulgrana logró otra goleada. El 5-1 se rubricó tras el descanso, con dos goles más de Messi. El cuarto, al aprovechar un buen pase de Villa. El quinto, tras una buena acción de Adriano al primer toque. El «Guaje» regresó al equipo titular por primera vez desde noviembre y completó un gran partido en el que sólo le faltó el gol. Jugó para el equipo, sin obsesionarse, y sólo al final sus compañeros le buscaron con insistencia, como a Alexis, para que marcara. Andrés Fernández se cruzó en el camino del asturiano. Un gato negro, en el del chileno.

Messi acaparó los focos en el día que todos apuntaban a Víctor Valdés. Por primera vez desde que anunció su negativa a renovar, el portero se exponía ante su afición, cuya reacción había sido motivo de muchos debates. En una demostración de madurez, la afición del Camp Nou le mostró todo su cariño al mejor portero de la historia del Barça con aplausos y coreando su nombre. Un final feliz para una noche plácida. Romario ya es historia. El presente se llama Leo Messi.

Ficha técnica:

5 - Barcelona: Valdés, Alves, Puyol, Mascherano, Adriano, Sergio Busquets (Song, min.74), Xavi (Fàbregas, min.66), Thiago, Villa, Messi y Pedro (Alexis, min.61).

1 - Osasuna Fernández, Marc Bertran, Arribas, Flaño (Rubén, min.68), Nano, Lolo, Raoul Loé, Oier, Cejudo (Puñal, min.46), De las Cuevas (Masoud, min.46) y Llorente.

Goles: 1-0: Messi, min.11. 1-1; Raoul Loé, min.23. 2-1: Messi (p), min.28. 3-1: Pedro, min.40. 4-1: Messi, min.56. 5-1: Messi, min.58

Árbitro: Teixeira Vitienes (Comité de Cantabria). Mostró tarjeta amarilla a Adriano (min.13) y Oier (min.51) y expulsó por doble amonestación a Arribas (min.18) y (min.26) y con roja directa al técnico de Osasuna, José Luis Mendilibar (min.32).

Incidencias: Partido de la vigésimo primera jornada de la Liga BBVA disputado en el Camp Nou ante 65.594 espectadores.