Messi, sin prisa: «Volveré cuando pueda jugar tranquilo»

Messi recibe por tercer año el galardón de máximo goleador europeo.
Messi recibe por tercer año el galardón de máximo goleador europeo.

Messi sonríe. «Ya no me duele», dijo sobre su lesión durante la entrega de la tercera Bota de Oro que gana en su carrera. Algo que no había conseguido nadie. Otro camino que él ha explorado primero. Eusebio, «Torpedo» Müller, Forlán, Henry o Cristiano Ronaldo llevan dos, y Messi ha ido un paso más allá. Otro récord para él: 46 goles en los 32 partidos que disputó la Liga pasada tienen la culpa. Ocho suma en el campeonato actual en 13 jornadas, de las que se ha perdido dos, y las que le quedan, al menos cuatro más. Porque las lesiones han entrado en su vida después de mucho tiempo sin hacerlo. Tuvo varios amagos, varios pequeños parones, avisos, pero seguía jugando, aunque no sonreía ni cuando marcaba, hasta que se rompió del todo y se ha visto obligado a parar durante un tiempo más prolongado. Ayer hizo un hueco entre los cuidados a los que está siendo sometido para recibir un premio importante en la antigua Fábrica Damm de Barcelona. Con una atrevida chaqueta estampada de flores, muy de su estilo, porque en la última gala del Balón de Oro el estampado era de lunares, la sonrisa le delataba. Es un síntoma. «Voy mejorando poco a poco, sin dolor y empezando a hacer cosas», reconoció. Aunque el jugador dejó claro cuáles son sus planes de vuelta: ¿el 5 de enero contra el Elche, como regalo de Reyes, o quizá la siguiente jornada, en la que el Barcelona visita al Atlético? «Ahora tengo que fortalecer todo el cuerpo para que no me pase nada y pueda jugar tranquilo, aunque eso, como digo yo, depende del de arriba», contestó el «10». Messi no jugará hasta que se sienta seguro de poder volver a utilizar esas carreras explosivas para marcar esos goles imposibles que le han llevado a superar registros como la tercera bota dorada que recibió ayer. Siempre ha tenido ansiedad cuando ha estado fuera y ha querido volver cuanto antes, pero esta vez parece haber aprendido del pasado. Al acto de entrega acudieron varios jugadores de la plantilla para arroparlo, pesos pesados como Piqué, que grababa la ceremonia con el móvil, Xavi, Puyol, Adriano, Pinto o Jordi Alba. «Éste es un premio del grupo porque son muchos los goles y uno solo no lo puede conseguir. Sin los compañeros no hubiera logrado ni éste ni los dos anteriores», dijo Messi ya con el premio en las manos. El encargado de dárselo fue el ex azulgrana Stoichkov, que obtuvo el galardón en el curso 89-90, compartido con el madridista Hugo Sánchez. Entre el público también se encontraba Tata Martino, que ayer cumplía 51 años y se llevó un aplauso, y el presidente Sandro Rosell. «Messi tiene que recuperarse hasta que se encuentre bien. Estoy convencido de que volverá igual o mejor que antes», afirmó en TV3. Además, opinó sobre el Balón de Oro: «Yo votaría primero a Leo, segundo a Leo y tercero a Leo. Luego, a Xavi e Iniesta, y sexto a Busquets. Si la gente no hace caso a presiones políticas ni mediáticas, debería ganar Messi». El parón del «10» será un obstáculo para que sume su cuarta Bota de Oro, y más con jugadores como Cristiano acelerando. «Nunca fue mi objetivo cuando estuve bien, menos ahora», responde el argentino.