Primero, la Liga

El vestuario está mentalizado para pelear más que nunca por el torneo de la regularidad. Zidane quiere evitar despistes

El vestuario está mentalizado para pelear más que nunca por el torneo de la regularidad. Zidane quiere evitar despistes

Aunque algunos intentan disimular; otros no lo esconden: tras dos Champions en tres años, lo que les apetece a los jugadores del vestuario del Real Madrid es la Liga. El año pasado se quedaron muy cerca y en los anteriores errores en partidos puntuales o no apretar en algunos momentos dejó a los blancos sin un trofeo que han ganado 32 veces, más que nadie. Y el cuerpo les pide ganarlo de nuevo.

- Concentración

La experiencia de la temporada pasada puede ayudar a ésta. El Madrid se quedó a un punto del Barcelona. Es decir, que cualquier empate anterior fue definitivo. Con Benítez, empató el primer día en Gijón y luego se fue dejando puntos en partidos menores. Con Zidane, el Betis y el Málaga amargaron dos tardes a los madridistas con dos empates y luego se echaron de menos esos puntos irrecuperables. En el Madrid son conscientes de que, aunque también hay que ganar los choques contra los equipos punteros, la Liga se puede escapar en los días más inesperados, como un partido contra el Alavés. Por eso, hace dos jornadas, el equipo de Zidane se entregó tanto para ganar al Celta. «Vamos a intentar seguir con nuestra buena racha, intentar ganar y meter todo en cada partido», explicaba Zidane después del encuentro del sábado.

- Racha histórica

Zidane llevó al Madrid a conquistar la Undécima y convirtió una temporada que olía a decepción en un éxito rotundo. Ese triunfo eclipsó un poco su trayectoria en la Liga, pero hace tiempo que es impoluta. El Madrid sumó contra Osasuna la décimo quinta victoria consecutiva en Liga, como el equipo que entrenaba Miguel Muñoz en 1960. En total, Zidane ha dirigido 23 partidos de Liga desde que cogió al equipo en enero de este año. Suma 20 victorias, dos empates y una derrota, la que sufrió a finales de febrero, contra el Atlético en el Santiago Bernabéu. Desde entonces, cualquier rival que se ha enfrentado a los blancos en Liga ha sido derrota: desde el Barça en el Camp Nou hasta Osasuna el sábado. El domingo espera el Espanyol en Barcelona para superar a Muñoz e igualar la cifra de 16 encuentros que tiene Guardiola. Y si se gana, el Bernabéu recibirá después al Villarreal. Aunque nadie quiere hablar de récords, a todos en el vestuario les gusta marcar registros que luego quedan en las estadísticas para siempre.

- Ventaja

En la tercera jornada de Liga, todo está por escribir, pero cualquier ventaja con el Barcelona se da por buena. Luego llegarán días peores o partidos complicados y siempre es bueno contar con un colchón. El equipo que lidera Messi empezó muy fuerte, pero tropezó, mientras que al Atlético de Simeone le ha costado tres encuentros encontrar la chispa que necesita para volver a ser el que era. Es pronto para la euforia y en el club se es prudente, porque la temporada es muy larga. Pero sí que hay un sentimiento de moderada alegría en el club, que se reflejó ayer en Valdebebas, donde se celebró una comida con las familias de los futbolistas.