FC Barcelona

El Barcelona da un paso hacia la final

El equipo de Luis Enrique sacó más rendimiento en la primera parte y encarrila la eliminatoria con goles de Luis Suárez y Messi. Griezmann marcó en la reacción del Atlético.

El delantero uruguayo del FC Barcelona Luis Alberto Suárez celebra su gol, primero del equipo frente al Atlético de Madrid
El delantero uruguayo del FC Barcelona Luis Alberto Suárez celebra su gol, primero del equipo frente al Atlético de Madrid

El equipo de Luis Enrique sacó más rendimiento en la primera parte y encarrila la eliminatoria con goles de Luis Suárez y Messi. Griezmann marcó en la reacción del Atlético.

El Barcelona no se pareció en nada al equipo insulso, gris y apático del Villamarín. El Atlético, en cambio, salió cohibido, sin ideas, con las mismas sensaciones de los últimos partidos y pronto recibió el primer mazazo. El gol de Luis Suárez tras una espléndida carrera, en la que desnudó a Godín y Savic, no entraba en los planes de Simeone, pero la calidad de los azulgrana comenzaba a imponerse. Un gol fuera de casa en la Copa es un tesoro y la idea de dejar la puerta a cero de los rojiblancos saltó por los aires.

No está acostumbrado el Atlético a remar contra corriente y empezó a pasarlo mal, a sufrir porque Mascherano, Rakitic y André Gomes mandaban en el centro del campo. Neymar era un velocista por la izquierda al que Juanfran y Vrsaljko no le daban caza y Messi es mucho Messi cuando entra en contacto con la pelota. Se asoció con sus compañeros, se desmarcó, metió pases con intención, lanzó faltas que dejaron hundido al Atlético. Pocas señales de vida de los rojiblancos porque los errores habituales se hicieron patentes. Centro del campo perdido, sin orden y sin capacidad para elaborar el juego. Gabi y Saúl, más pendientes de ayudar a la defensa, y Koke, el encargado de poner pases interiores, nunca conectó con Griezmann y Carrasco.

El invento de Juanfran como centrocampista tampoco surtió efecto y el primer tiempo se murió con un inédito Cillessen, con un Barça muy superior y con el convencimiento de que había un cambio radical en el juego del Atlético o el conjunto azulgrana continuaría con su paseo militar en un Calderón que se acordó de Luis Aragonés. Seguro que a Luis no le habría gustado la manera de comportarse de su equipo. Porque su famoso contragolpe no se vio y fue el Barça el que mejor utilizó los espacios y la velocidad para poner a prueba a una defensa que no es tan firme como antes. Pese a tener las líneas juntas, el Atlético ofrece grietas.

Simeone se la jugó con Torres. Con todo perdido había que intentar, al menos, cambiar la cara, ser más agresivo, ser más intenso para buscar un gol, para que los aficionados no se fueran con el convencimiento de que el equipo ha escogido la cuesta abajo y necesita un cambio radical. No es que el proyecto esté agotado, pero muchas veces lo parece. Y el Atlético fue otro. Arriesgó, buscó a Cillessen y se encontró con el gol de Griezmann. Puede que hubiera falta de Koke a Denis Suárez en el comienzo de la jugada, pero la falta que sacó Gabi la cabeceó Godín al centro del área y Griezmann, también de cabeza, animó el partido. El Barcelona tenía ventaja, pero el Atlético sacaba su casta, su genio y sus ganas de empatar. Corría el riesgo de ser cazado a la contra. Daba igual.

Con Gaitán y Gameiro la ofensiva fue total. Griezmann espabiló; Torres corrió mucho y los avisos azulgrana los dieron Neymar, en un par de ocasiones, y Messi con una falta que obligó a Moyá a hacer un paradón. Era un toma y daca, un partido típico de Copa en donde el Atlético había dado un paso adelante y en el que el Barcelona administraba su ventaja porque sabe que en el Camp Nou lo tiene todo a favor.

Luis Enrique movió el banquillo, quiso siempre tener la pelota, pero en el tramo final fue más impreciso. No llegó con tanta claridad, pero siempre con la impronta de ser superior al Atlético, que echó el resto en busca del empate. Hubo llegadas, remates de Griezmann , Gaitán y Gameiro y el convencimiento de que hay que ser algo más atrevido, más valiente, para medirse a un Barcelona, que se paró en el último cuarto cuando Simeone alzaba los brazos, cuando sus jugadores encontraban las bandas para entrar, para que Piqué y Umtiti tuvieran el trabajo que no habían tenido. El orgullo del Atlético, sus ganas de agradar, su convencimiento y sus ocasiones fueron fiel reflejo de un partido que tuvo dos caras. En una de ellas el Barcelona demostró que es mejor, que tiene más calidad a nivel colectivo e individual. Y en la otra, se vio a un Atlético dispuesto a pelear, convencido de que se puede plantar cara a cualquiera pese a sus limitaciones en el juego. Pese a que el equipo ha perdido consistencia. Simeone borrará el primer tiempo y Luis Enrique, el segundo.

- Ficha técnica:

1 - Atlético de Madrid: Moyá; Vrsaljko (Fernando Torres, m. 46), Savic, Godín, Filipe; Juanfran, Gabi, Koke, Saúl (Gaitán, m. 58); Carrasco (Gameiro, m. 69) y Griezmann.

2 - Barcelona: Cillesen; Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Alba; André Gomes (Rafinha, m. 71), Mascherano, Rakitic (Denis Suárez, m. 57); y Messi, Luis Suárez y Neymar.

Goles: 0-1, m. 6: Luis Suárez. 0-2, m. 33: Messi. 1-2, m. 59: Griezmann.

Árbitro: De Burgos Bengoetxea (C. Vasco). Amonestó a los locales Saúl (m. 31), Savic (m. 38), Griezmann (m. 74) y Gabi (m. 84) y a los visitantes Neymar (m. 63), Messi (m. 89) y Mascherano (m. 90).

Incidencias: partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 54.000 espectadores.

Así se lo hemos contado