FC Barcelona

Un sorteo con morbo

Escenario, con el trofeo, del sorteo que determinará la suerte de las semifinales europeas
Escenario, con el trofeo, del sorteo que determinará la suerte de las semifinales europeas

El Real Madrid contra Mourinho; Real Madrid frente a Guardiola; Fernando Torres ante «su» Atleti; Courtois contra el Chelsea y lío millonario al canto.... Sea cual sea el emparejamiento que dicte Nyon habrá morbo, sólo queda esperar que Madrid y Atleti no se crucen para que haya posibilidad de una final española.

La suerte no está echada –a partir de las doce la conoceremos–, pero la mano de Luis Figo puede añadir aún más emoción al emparejamiento de las semifinales, que ya tiene bastante morbo al comprobar los equipos clasificados y quienes los dirigen desde el banquillo. El Atlético y Simeone son la cenicienta. Sin embargo, los rojiblancos están haciendo historia (han eliminado al Milan y al Barça) y no se decantan por un rival. Las preferencias se callan, aunque el «caso Courtois» obliga a tachar al Chelsea entre los elegidos, pese que los ingleses, a priori, serían los rivales más asequibles.

Los atléticos veteranos, los que sufrieron con el gol de Schwarzenbeck hace cuarenta años en Heysel (Bruselas) se apuntan a la venganza, pero les gustaría más el Bayern en la final de Lisboa. Enfrentarse al equipo de Pep Guardiola, azulgrana de corazón, tiene morbo. Los alemanes tienen la vitola de favoritos, son un auténtico equipazo al que el técnico español ha dado personalidad propia. El Bayern en los últimos años ha sido la bestia negra del Real Madrid y el recuerdo del penalti de Sergio Ramos a las nubes –chistes al margen– le añade un plus de picante. Sin embargo, la leyenda urbana cuenta que la UEFA ve con muy buenos ojos una final entre madrileños y bávaros. Guardiola en el Bernabéu con Javi Martínez, Lahm, Robben y Ribery también sería un espectáculo. Dos estilos muy diferentes y dos técnicos muy laureados (dos «Champions» atesoran cada uno) depararían emociones fuertes. Pep, preguntado nada más eliminar al Manchester United, no quiso valorar al futuro rival. Se lo toma con calma, no muestra sus cartas, pero en Múnich no olvidan que el Chelsea les ganó la final por penaltis en el Allianz Arena hace dos años. Los muniqueses se resarcieron con la «orejona» de la pasada temporada ante el Borussia Dortmund y Guardiola casi está obligado a repetir para que no le comparen con Heynckes.

Pep contra el «puto amo» (Mourinho) quizá no llevaría un enfrentamiento tan dialéctico como deportivo. Y nos recordaría a esos clásicos que acabaron como el «rosario de la Aurora» al que tuvieron que poner paz Casillas y Xavi, lo que no gustó al técnico portugués. El Bayern es mejor, pero el Chelsea es un equipo competitivo, sin grandes estrellas (Hazard es su hombre de más calidad), pero tiene el gen competitivo que les transmite «Mou».

Morbo, morbo. El colmo de los morbos sería un enfrentamiento entre los ingleses y el Real Madrid. Mourinho en el Bernabéu dando besos, abrazos y sonriendo ante sus incondicionales, que aún le quedan en Madrid. Además, Casillas de portero en el once de Ancelotti, que fue entrenador del Chelsea antes de aterrizar en el PSG. En lo futbolístico no parece que haya grandes diferencias, pero el Madrid si recupera el pulso y tiene a Cristiano Ronaldo en condiciones es superior en algunas facetas del juego como la pegada, letal con el portugués, Benzema y Bale.

Los jugadores del Real Madrid no se han pronunciado. Preocupa más en el club la situación de Cristiano que el rival. Saben que para levantar la «Décima» quedan tres partidos y ése es el objetivo. El del vestuario, incluido Ancelotti, y el del presidente Florentino Pérez. También el de los aficionados, que perdonarían la Liga y la Copa del próximo miércoles si se conquista el título europeo.

El duelo fratricida también puede darse. Una semifinal que ya enfrentó al Madrid y al Atlético en la campaña 58-59. Hubo desempate en Zaragoza y el triunfo fue para los madridistas (2-1). El valor de los goles dobles hubiera clasificado a los rojiblancos, que ganaron 1-0 en el Metropolitano y perdieron 2-1 en Chamartín. Pasado remoto para los nostálgicos. El presente dicta que el Real Madrid era superior en todos los derbis hasta que la final de Copa y el triunfo en la Liga de los de Simeone en el Bernabéu dio un giro a los números. El Atlético tiró literalmente la eliminatoria de Copa del Rey después del 3-0 en la ida. La última referencia es el empate (2-2) en la Liga, en un partido en donde los de Simeone estuvieron más cerca del triunfo. Son dos estilos muy diferentes. La plantilla del Madrid es mejor, pero con los de Simeone no se pueden hacer pronósticos. Y con los demás, tampoco. Serán unas semifinales de alta tensión. Hagan juego, no va más.