Real Madrid

Vitamina Kovacic

El croata ha ganado en atrevimiento dentro y fuera del campo desde su llegada. Su energía fue decisiva para ganar a la Real

Mateo Kovacic celebra su gol a la Real Sociedad
Mateo Kovacic celebra su gol a la Real Sociedad

El croata ha ganado en atrevimiento dentro y fuera del campo desde su llegada. Su energía fue decisiva para ganar a la Real

A la sombra de Casemiro, Kroos y Modric, el centro del campo ideal de este Real Madrid, crece Mateo Kovacic, el chico para todo entre los centrocampistas de Zidane. Un croata menos callado de lo que aparenta y que ha aprendido a atreverse en cada oportunidad que le dan el técnico y las lesiones de sus compañeros. Ha jugado 1.489 minutos hasta ahora, más que en todo el curso pasado, y durante el periodo de baja de Casemiro sumó 10 partidos como titular. Hizo mucho más llevadera la ausencia del brasileño y se ganó la confianza del entrenador y del Bernabéu, que aplaude su derroche físico. Precisamente energía fue lo que inyectó el ex del Inter al Real Madrid en el triunfo frente a la Real Sociedad. Había jugado menos que el resto de los titulares últimamente y en su frescura y atrevimiento se apoyó el conjunto blanco para ganar el partido.

Tiene a su compañero Modric como modelo dentro y fuera del campo y, aunque su físico es muy distinto, tiene la misma filosofía que su compatriota. Mantiene la posición y es trabajador en el robo del balón, pero su instinto le invita a romper líneas y subir al ataque en cuanto hay una oportunidad. Por eso encontró el pase de Cristiano para encarar a Rulli y abrir el marcador, para más tarde cambiar los papeles y lanzar al portugués en profundidad con una gran asistencia.

El cuerpo técnico celebra que esté dejando atrás la timidez propia de un chico de 22 años, que cada vez toma más decisiones de riesgo sobre el césped. La ausencia por lesión de Casemiro le permitió ganar en confianza y sentirse capaz de liderar el centro del campo como lo hacen Kroos o el propio Modric. Fuera del césped también se ha soltado desde que llegó, algo a lo que le ayudan los cinco idiomas que habla con fluidez. No es un mediocentro ni tampoco un mediapunta, pero se siente cómodo combinando estos dos papeles. Lo demuestran sus 84 balones recuperados, sus 12 remates y los dos goles que ha marcado, más que los otros centrocampistas puros de la plantilla.

Zidane defendió el trabajo del croata cuando Casemiro estaba muy cerca de volver y lo mantuvo como titular en el clásico del Camp Nou. Después, también por culpa de algunos problemas físicos, ha jugado menos, pero conoce perfectamente su papel. Sigue la filosofía del resto de canteranos madridistas: estar preparado para cuando sea necesario y saber que un minuto puede ser decisivo para que el equipo gane. Sin Casemiro, acompañaba a Modric y Kroos, y el otro día, cuando el que faltaba era el croata, fue el compañero del alemán y el brasileño en la zona ancha. Su aparición revitalizó a un equipo que no encontraba la forma de recuperar el ritmo que tenía antes de que se cortara su racha de partidos sin perder. Su hiperactividad liberó a los blancos en el medio y se convirtió en el protagonista inesperado de un día clave.

Es amable y educado, pero también competitivo como buen balcánico. Antes de que brillara en el Inter de Milán, el Real Madrid lo reclutó pensando en el futuro y aseguran los que le conocen que todavía no ha enseñado ni la mitad del futbolista que puede ser por su potencial. Cuando regrese Modric pasará otra vez a su rol secundario. Listo para cuando sea necesario de nuevo.

Día y medio de descanso

La eliminación en la Copa del Rey va a permitir al Real Madrid respirar un poco las dos próximas semanas. Tras el choque ante la Real, Zidane pudo dar un día y medio libre a su plantilla después de mucho tiempo. Un descanso hasta hoy por la tarde, cuando volverán a los entrenamientos y a pensar en la próxima cita del domingo ante el Celta en Balaídos. El técnico aprovechó el mes de enero pasado para realizar una pequeña pretemporada nada más llegar al cargo y ahora va a poder trabajar más en profundidad para recuperar fuerzas y jugadores. James debería ser el siguiente lesionado en reincorporarse al grupo y se espera también que Modric vuelva en breve, una vez que su problema muscular no es del todo grave. El objetivo es intentar que los dos laterales titulares lleguen a la cita de Champions ante el Nápoles, una misión que parece imposible para Bale.