Watson se despide de Augusta dando el relevo

Tras 43 participaciones en una prueba del calibre de Augusta, Tom Watson dirá definitivamente adiós al que quizá sea su torneo favorito.

Consciente de que es hora de dar el relevo a la nueva generación comandada por Jordan Spieth, Jason Day y Rory McIlroy, Tom Waton ha decidido que este año sea su última participación en el Masters de Augusta.

Con 66 años en su haber, el norteamericano ha sido, sin duda, uno de los grandes embajadores de esta prueba y del golf en general, con la nada desdeñable cifra de ocho grandes, 71 victorias y dos chaquetas verdes (1977 y 1981).

El norteamericano ha sido uno de los grandes embajadores de nuestro deporte durante los últimos 40 años, tiene ocho grandes entre sus 71 victorias y un gran historial en el Masters.

Este año ha vuelto para jugar únicamente el siempre atractivo torneo de pares 3 y para la cena de campeones, además de, lógicamente, apra despedirse de multitud de amigos y dar el citado relevo al futuro de este deporte.

"Lo importante es que son muy buenos y saben jugar al golf de verdad. Su juego no es de una sola dimensión, tienen la habilidad de mover la bola de muchas maneras. Jordan es capaz de hacer con ella lo que quiere cuando lo necesita".

Sobre el norirlandés McIlroy comentaba que "puede arrasar en un campo de golf con esa bola tan alta y tan larga. Ya lo hizo en Congressional".

Por último, sobre Jason Day manfiestó que "la pega muy alta y tiene casi la misma trayectoria con todos los palos, del wedge al drive".

"Me impresiona mucho su forma de jugar, pero también me gusta cómo se comportan fuera del campo de golf: en general son buena gente, ayudan a los demás y se portan muy bien con el público".

Después de haber jugado el Masters los últimos 42 años sin faltar ninguno, Watson sabe mejor que nadie lo que se necesita para ponerse el domingo la chaqueta verde. Y apuesta por McIlroy: "Rory McIlroy ha ganado ya cuatro grandes, es mi candidato esta semana; tiene un talento enorme y pega una bola muy alta y yo siempre he creído que pegarla alta es una ventaja en este campo, y más aún este año, porque los greenes ya estaban más rápidos que el año pasado el fin de semana, y también un poco mas duros".

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