Hacienda aprieta al fútbol

Madrid, Barça y Atlético, entre otros, deben abonar 52 millones por supuestas irregularidades en el pago a intermediarios de jugadores.

Jorge Mendes, el agente más conocido del mundo, junto a Falcao
Jorge Mendes, el agente más conocido del mundo, junto a Falcao

Madrid, Barça y Atlético, entre otros, deben abonar 52 millones por supuestas irregularidades en el pago a intermediarios de jugadores.

Las relaciones del fútbol con Hacienda están en un buen momento después de que en los últimos tres años se haya reducido la deuda de 650 millones a 230, con previsión de que en 2020 prácticamente haya desaparecido, gracias al control financiero instaurado por el Consejo Superior de Deportes (CSD) y LaLiga. Pero son más los frentes abiertos entre la Agencia Tributaria y el deporte rey. Por un lado se buscó en los futbolistas posibles delitos en el pago de los impuestos, se encontró el agujero en los derechos de imagen, y muchos han sido los nombres que están o han estado en juicio o que han tenido que regularizar su situación: Eto’o, Messi, Casillas, Xabi Alonso, Adriano... Desde hace tiempo también se ha puesto el punto de mira en los agentes de los deportistas y ese partido se está jugando. Según adelantó «El Confidencial» y este periódico ha podido confirmar, los inspectores de Hacienda han levantado acta contra varios clubes de Primera, entre ellos los más importantes, por irregularidades en el pago a intermediarios. En total son 52 millones entre lo supuestamente defraudado más las multas: 19 al Barcelona (12+7), 16 al Real Madrid (11+5), seis al Atlético (4+2), seis al Valencia y cinco al Sevilla. Los clubes ya han pagado ese dinero, pero han recurrido la decisión de la mano de LaLiga, que es la patronal del fútbol.

El problema y la interpretación de la norma son los siguientes: los agentes se llevan entre un 3 y un 10 por ciento del contrato en las negociaciones por renovaciones, traspasos, etc. La práctica habitual es que ese dinero lo pagara el club, dejándolo al margen del sueldo del futbolista y beneficiándose de ello, porque podían deducirse los gastos y el IVA. Hacienda entiende que el representante trabaja para el futbolista y por tanto la comisión debe salir de su salario, por lo que tiene que pagar los impuestos correspondientes. Un caso práctico sería: con la fórmula más extendida hasta ahora, un futbolista «x» cobraría 10 millones y el representante percibiría, por ejemplo, tres, abonados por el club. Con el modelo que defiende Hacienda, el futbolista tendría que ingresar 13 millones, y pagaría los impuestos correspondientes a esa cantidad y no a diez, y de ahí saldrían los tres de emolumentos al representante.

La FIFA define a los intermediarios como la «persona física o jurídica que, a cambio de una remuneración o gratuitamente, actúa como representante de jugadores y clubes con miras a negociar un contrato de trabajo o como representante de clubes en negociaciones con miras a celebrar un contrato de traspaso». LaLiga apoya a los equipos al entender que los agentes «no prestan un servicio exclusivo para el jugador, también lo hacen para el club». En Inglaterra, por ejemplo, la entidad paga al agente el 50 por ciento de la cantidad fijada y el jugador, la otra mitad.