MENÚ
lunes 22 abril 2019
21:56
Actualizado

Hay PSG sin Neymar (0-2)

Pese a las bajas del brasileño y de Cavani, el conjunto francés supera con claridad al Manchester United, que llegaba lanzado, y está a un paso de los cuartos de final.

  • Kimpembe celebra el primer gol del PSG, que dio paso a una exhibición del conjunto francés en Old Trafford
    Kimpembe celebra el primer gol del PSG, que dio paso a una exhibición del conjunto francés en Old Trafford

Tiempo de lectura 4 min.

13 de febrero de 2019. 00:46h

Comentada
Francisco Martínez 13/2/2019

ETIQUETAS

Quien más, quien menos se esperaba un desastre del PSG anoche en Old Trafford. Jugaba contra un equipo en racha, con la moral por las nubes e invicto desde la marcha de Mourinho y la llegada de Solskjaer al banquillo (diez victorias y un empate), y para colmo de males, algunas de las estrellas del conjunto francés, entre ellas Neymar y Cavani, están lesionadas. Por tanto, el ataque galo sólo tenía a una de sus tres figuras (Mbappé), y otros futbolistas estaban cambiados de sitio: Alves de extremo en lugar de lateral, Marquinhos de mediocentro y no de central... Ése era el panorama, pero el PSG aprovechó la noche para reivindicarse, para dar un golpe en la mesa como equipo y tener la clasificación para cuartos de final a medio paso. Supo competir el grupo de Tuchel, supo domar el ímpetu de su rival y tuvo calidad para golpearlo después y convertir el duelo, durante un rato, en un paseo.

Pero primero había que calmar a la fiera. Salió el Manchester United al césped a morder, a presionar arriba y a no dejar respirar a su oponente. Es el poder de la mente, la capacidad de sentirse capaz de todo después de la trayectoria del equipo los últimos meses, pero la realidad fue más testaruda. Solucionó sin mella el PSG esos instantes iniciales y, poco a poco, fue igualando el partido, para dibujar una primera parte que tuvo de todo, menos goles. Y casi ni ocasiones. El balón empezó a cambiar de dueño, los franceses, liderados por Verratti y con Marquinhos sólido en el medio, se hicieron los amos para tratar de adormecer el encuentro y que sucedieran pocas cosas importantes. Enfrente, Pogba tuvo sus mejores minutos, y demostró de lo que es capaz en una acción en la que tuvo velocidad, habilidad y remate, aunque sin ángulo, nada complicado para Buffon. No se le vio más al gigante del United, invisible en todo el encuentro menos al final, cuando volvió a aparecer, pero para ser expulsado de forma absurda, lo que le hará perderse la vuelta.

Sin la pelota, tampoco el Manchester United aprovechó los espacios y la velocidad de sus jugadores ofensivos. El partido le pasó por encima a Rashford, Lingard y Martial. Los dos últimos, además, se lesionaron y en la segunda parte los sustituyeron Mata y Alexis. Al PSG le faltaba calcular mejor. Por centímetros se metió en fuera de juego en las mejores acciones de la primera parte. Lo hizo pronto: Kimpembe no perdonó en el saque de un córner al regreso de los vestuarios como preludio de la exhibición. Le sentó fatal el tanto al United, que se atolondró y empezó a sufrir el azote de un rival que estaba siendo mejor y que volvió a darle duro en una jugada rápida en la que Di María asistió a Mbappé, más rápido que ninguno. El argentino disputó un gran partido. Por ser justo, pese a las bajas, un ataque con Di María, Draxler y Mbappé tampoco suena tan mal.

El PSG continuó unos minutos más a su antojo, haciendo rondos, y fue De Gea el que impidió que el roto se convirtiera en mayor. El ataque de orgullo del conjunto de Manchester tenía que llegar, pero fue sin convicción. Mucho balón directo al área, cero peligro. Fácil para Buffon, que no tuvo que participar. La estampa final resume el encuentro: lo que se oía es las gradas de Old Trafford era «olé» mientras los franceses se pasaban la pelota.

Últimas noticias