Jorge Garbajosa: «Las niñas ahora quieren ser como Alba o como Laia»

Presidente de la FBB

El Mundial de Tenerife ha sido un éxito tanto en lo deportivo como en lo organizativo.

Jorge Garbajosa (Torrejón, 40 años) ha acabado el Mundial exhausto, más que cuando era jugador. Con la sexta medalla de la Selección en seis años presume de equipo dentro y fuera de la pista.

¿Dónde se sufre más en el palco, en la grada, en el banquillo o en la pista?

En el palco sin duda y más si eres el organizador del evento. Siendo el anfitrión tienes que estar a doscientas mil cosas. Que si los vips, que si la FIBA, que si los patrocinadores, que todo el mundo esté bien... Y a eso le añades la tensión propia del campeonato en su lado deportivo. No te puedes desfogar, se va acumulando la tensión, pero al final todo ha salido fantástico.

¿Cómo valora el bronce?

Ha sido un resultado fantástico en un campeonato fantástico. Hay que considerar que a nivel físico Estados Unidos está a otro nivel y que Australia, con Cambage, también. Así que hemos logrado el mejor resultado posible entre las mortales. A falta de físico, España tiene un nivel de autoexigencia y de corazón ante los que muy pocas pueden competir, y eso que ha habido selecciones de gran nivel como Bélgica, Canadá o Japón. El grupo además supo sobreponerse a la decepción de la derrota en semifinales. El partido por el bronce es el más difícil y las jugadoras lo resolvieron a lo grande. Respetando a tipos como Navarro, Pau o Marc, las niñas ahora quieren ser Laia o Alba Torrens.

¿Por qué las jugadoras afirman que esta medalla ha sido la más complicada de todas?

Hay muchos motivos. La preparación no ha sido la normal, no ha sido a lo que estaban acostumbradas en otros grandes campeonatos. Y aquí quiero resaltar la figura de José Ignacio Hernández, el director deportivo de las selecciones femeninas, que ha hecho una planificación de todo excepcional, al milímetro. Pero si tienen problemas físicos jugadoras como Anna Cruz, Silvia Domínguez, Alba Torrens y Nicholls, que son cuatro de las seis que tienen que asumir más responsabilidades, la cosa se complica. Y cuando la cosa se tuerce, crece la responsabilidad. El grupo ha sabido asumir un cariño extraordinario de la gente y la sobreexposición mediática que veníamos demandando, pero ha sido un campeonato de una dificultad extrema.

Y con final feliz...

Nos sentimos muy felices por cómo ha terminado todo, pero no sólo nosotros. La FIBA nos ha mostrado su satisfacción por el torneo, se han sentido como en casa y el presidente Muratore me decía que mucha gente por la calle le pedía entradas cuando estaba todo vendido para la fase final. Todo el mundo se ha volcado con la Selección. La repercusión mediática ha sido tremenda, ha habido muchas páginas de baloncesto femenino, ha estado la Reina, el ministro Guirao, el presidente del COE... Hemos acabado exhaustos, pero ha merecido la pena.

¿Cómo se puede prolongar este momento de eclosión del deporte femenino?

La Federación Española de Baloncesto quiere liderar el movimiento de mujer y deporte y este Mundial ha sido la mejor prueba. El torneo se ha vivido y no sólo en los partidos de España. Se trata de dejar un legado más allá de todo lo que se ha hecho en Tenerife, que ha sido mucho. Hay que seguir trabajando para ofrecer un producto que sea todavía más atractivo. Varias de las jugadoras de la Selección van a jugar en nuestra Liga, que empieza en menos de dos semanas. Tendremos la presentación, el Open Day –la primera jornada será el 13 y 14 de octubre en el Pabellón Jorge Garbajosa de Torrejón de Ardoz–, la Copa de la Reina con más equipos, los playoffs con más equipos... Hay que aprovechar el tirón del Mundial.

¿Tiene prevista la FEB organizar en el medio plazo algún gran torneo más?

Esperamos que en 2020 se nos renueve la confianza en nuestro proyecto para poder seguir trabajando a largo plazo, que es como mejor salen las cosas. Queremos hacer un gran campeonato masculino –podría ser el Eurobasket 2021– , otro femenino y un gran torneo de formación.