Rusia intenta limpiarse

Anuncia que ocho miembros del equipo olímpico tienen historial de dopaje. Siete nadadores ya han sido vetados por la FINA. Isinbáyeba recurrirá la sanción al Tribunal de Estrasburgo.

Yulia Efimova

Anuncia que ocho miembros del equipo olímpico tienen historial de dopaje. Siete nadadores ya han sido vetados por la FINA. Isinbáyeba recurrirá la sanción al Tribunal de Estrasburgo.

A menos de dos semanas para el arranque de los Juegos y con los equipos olímpicos definidos, con Rusia todo es posible. De los 387 deportistas iniciales hasta la cifra final habrá muy pocas coincidencias. La negativa a la participación de sus atletas se mezcla con el sí para sus tenistas y para el equipo de tiro con arco, la negativa de la Federación Internacional de Natación a siete nadadores con pasado vinculado al dopaje, la exclusión de tres remeros, el sí para los gimnastas... Un caos. Por si acaso, el Comité Olímpico Ruso ha dado un pequeño paso al frente para limpiar su imagen y ha admitido que ocho integrantes del equipo tienen historial de dopaje, por lo que podrán ser vetados en Río. «Según los datos en mi poder, a día de hoy son ocho deportistas», aseguró Alexandre Zhukov, presidente del COR, sobre el número de deportistas rusos implicados en casos de dopaje. Zhukov no ha descartado que aparezcan nuevos nombres basados en las denuncias recogidas en el «informe McLaren» encargado por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). «He hablado con casi todos los presidentes de las federaciones. Están trabajando activamente y conformando las listas de deportistas que tienen historiales de dopaje», señaló. Recordó que las listas de deportistas rusos que acudan a Río deben ser consensuadas «en cuestión de horas y días» con las federaciones internacionales. Esas listas deben ser aprobadas finalmente por expertos del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).

La ofensiva rusa está liderada por el ministro de Deportes, Vitali Muktó, que ha escrito una carta al presidente de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), Sebastian Coe, en la que le pide que reconsidere el veto a los atletas rusos. «Le pido que defienda a los atletas rusos limpios y conceda la posibilidad de competir en los Juegos a aquellos que cumplen plenamente los criterios establecidos por el Comité Olímpico Internacional», señala la misiva.

Mutkó acató la decisión de la IAAF de suspender al atletismo ruso y admitió que esos problemas de dopaje tienen su origen en la Unión Soviética, pero asegura que Rusia ya está comprometida en la lucha contra el dopaje. El ministro subrayó que la Federación de Atletismo ha sido completamente renovada siguiendo los criterios establecidos por la IAAF, de forma que no permanece en su estructura ninguna figura implicada en casos de dopaje. También recordó la comisión independiente creada la pasada semana por el presidente Putin y adelantó que Rusia está dispuesta a crear junto a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) un nuevo sistema estatal contra esa lacra. «Pero la responsabilidad debe ser personificada y todos los deportistas que tienen la conciencia tranquila no deben responder por las violaciones del resto», dijo.

Mutkó recordó que, cumpliendo con los criterios del COI, los atletas rusos se han sometido como mínimo a tres análisis independientes de la IAAF en los últimos seis meses. Considera un error que sean sancionados de manera colectiva leyendas como la doble campeona olímpica Yelena Isinbáyeva. La pertiguista recurrirá ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos la decisión de apartar de los Juegos al equipo ruso de atletismo.

El dopaje no es el único problema a las puertas de los Juegos. La Policía brasileña está investigando la actividad de otro supuesto grupo terrorista, tras una operación que permitió la captura hace días de doce supuestos simpatizantes del yihadismo. La nueva investigación fue confirmada por las autoridades al canal de televisión Globo, que emitió un reportaje en el que denunció que al menos quince personas, todos brasileños, han intentado contactar con el Estado Islámico.