La sonrisa de Solari

El argentino, pletórico tras su primer título como técnico del Real Madrid. «Dejen las críticas para cuando bajemos del avión», dijo.

El argentino, pletórico tras su primer título como técnico del Real Madrid. «Dejen las críticas para cuando bajemos del avión», dijo.

Estaba pletórico Solari en la conferencia de prensa posterior a la final. Para él no era un día cualquiera. Estaba ante la primera oportunidad de estrenar su palmarés como técnico del Real Madrid y no quería que su primera opción de título quedase abortada, como le pasó a Lopetegui. Zidane había ganado todas las finales y el argentino volvió al camino del triunfo ante el Al Ain. «Dejen las críticas para cuando regresemos. Volverán en cuanto nos bajemos del avión», bromeaba consciente de que el éxito no cuenta al día siguiente, y más si el equipo al que entrenas es el Real Madrid. «Esto es mérito de los futbolistas», insistía Solari muy en el método Zidane, del que se acordó porque «es culpa de él que estemos aquí». Este Mundialito corresponde la decimotercera, que es la última que dejó Zizou como legado.

Solari ya había jugado este torneo como futbolista con River Plate, con el Atlante mexicano y dos con el Real Madrid. Eran cuatro participaciones de las que sólo en la última, como madridista, pudo levantar el trofeo. Ayer, mientras atendía a la prensa, tenía la copa encima de la mesa y la miraba ilusionado con el nudo de la corbata ya aflojado. Estaba satisfecho de la seriedad de su equipo en los dos partidos, sin dejar lugar a la sorpresa. Así quiere que sea su Real Madrid cuando vuelva la Liga después de celebrar la Nochevieja y el Año Nuevo. «Cuando ganas tanto te das cuenta de que cada vez es más difícil. Es como cuando viajas mucho en avión, que te va dando más miedo», explicaba. No quiso desvelar lo que le dijo Florentino sobre el césped durante la ceremonia de coronación. «Lo de la intimidad se queda ahí, pero sí admito que estamos todos muy contentos, porque esto de completar tres Champions con tres Mundialitos es algo que va a ser muy difícil de igualar en el futuro».

No quiso ponerse la medalla de haber dado por fin confianza y minutos a Marcos Llorente, que ha explotado definitivamente. La mejoría del centrocampista es también un pequeño trofeo de Solari en estos primeros meses de su trayectoria. «Me encanta eso de ha ganado, pero...», dijo cuando le preguntaron por lo que viene y si necesita un delantero para el mercado invernal.