Fútbol

Las imágenes de Carlos Aranda y Raúl Bravo, cabecillas del “caso Oikos”, ante el juez

Ambos exfutbolistas, detenidos por la trama de amaño de partidos de fútbol, se acogieron a su derecho a no declarar

Imagen de la declaración de Carlos Aranda ante el juez.
Imagen de la declaración de Carlos Aranda ante el juez.

LA RAZÓN ha logrado en exclusiva las primeras imágenes en vídeo de la declaración ante el juez de Raúl Bravo y Carlos Aranda, los dos principales inculpados en el “Caso Oikos” la trama de amaños de partidos de fútbol desarticulada hace unas semanas.

Ámbos jugadores, amigos desde que se conocieron en las categorías inferiores del Real Madrid, se acogieron a su derecho a no declarar. Bravo y Aranda salieron el pasado 31 de mayo de la prisión de Zuera (Zaragoza), después de que sus abogados pagaran la fianza de 100.000 euros impuesta para cada uno de ellos por el titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Huesca.

Ambos jugadores están siendo investigados como posibles responsables de los delitos de pertenencia a grupo criminal, corrupción en el deporte y estafa, y el juez les impone la obligación de comunicar cualquier posible cambio de domicilio.

En cualquier caso, es la mafia asiática del juego on line la que desempeñaba un papel fundamental. La trama desmantelada en España por la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Comisaría General de Policía Judicial, era la punta del iceberg, una de las terminales, de un entramado mucho más complejo, destinado a ganar grandes cantidades de dinero con el amaño de partidos de fútbol y que tiene su centro operativo en países orientales.

Como suele ocurrir en otras actividades presuntamente delictivas, el fracaso, aunque sea parcial, de una «operación», activa la mente de los que están detrás del asunto. Raúl Bravo y Carlos Aranda, a los que se puede considerar, según fuentes de la investigación, como los «muñidores» de la trampa, habían logrado convencer a algunos directivos y jugadores en activo con el fin de amañar el resultado de un partido de Segunda División de la temporada 2017/18. Se trataba del disputado entre el Huesca y el Nástic de Tarragona. El primer equipo ya había logrado el ascenso a Primera y el segundo precisaba de ganar para salvarse del descenso. Se acordó que el resultado sería de 0-0 en el descanso y 0-1 al final, tal y como ocurrió.