Deportes

Messi ejecuta al Celta (4-1) con dos goles de falta y uno de penalti

Leo Messi volvió a sacar brillo a su bota izquierda para sacar a su equipo de una situación delicada. Como si fuera un palo de billar al que se le da tiza para afinar en el golpeo de las bolas, el «10» azulgrana ejecuta su ritual en las faltas: agarra el balón, lo coloca, mira al portero, da los pasitos atrás y lanza con un toque suave a la vez que firme, para que tome velocidad y efecto. El Celta sufrió la versión francotiradora del argentino [Quizá le interese leer aquí el reportaje de cómo lanza Messi las faltas: doble efecto, mirada al balón]. Justo antes del descanso y justo después, tuvo dos lanzamientos libres desde una posición similar. Y calcó el tiro, de manera que si no fuera porque un tanto fue en una portería y el otro en la opuesta, sería difícil descifrar cuál gol es cuál. Hasta el vuelo del portero Rubén fue igual. Y así, lo que era un partido difícil para los azulgrana en una jornada en la que todo se miraba con lupa, se convirtió en algo más plácido y hasta hubo un buen tramo de la segunda parte en la que el Barça jugó bien.

Publicidad

Y si el choque se había convertido en una especie de juicio era porque el equipo de Valverde venía de dos tropiezos y de malas sensaciones. Todo se pone en cuestión, sobre todo al entrenador y sus decisiones. Pero el técnico volvió a arriesgar dejando a Busquets en el banquillo, aunque tuvo que sacarlo rápidamente por la lesión de Semedo. Y si el duelo estaba en el aire era por el buen trabajo del Celta. Con un preparador nuevo como Óscar, gran conocedor de su rival porque en él jugó toda la vida, entendió que la forma de hacer daño al campeón es presionarlo muy arriba. Arribísima incluso, llevando al Barcelona al límite y obligando a Ter Stegen a tener que buscar una salida en largo. Así, se veían situaciones forzadas. Messi retrocedía muchos metros para intentar forma parte de la elaboración del juego, aunque eso ya lo hace en otros partidos, y el destinatario de los pelotazos del portero era Griezmann. Fue una noche desagradable para él: le falta cuerpo para retener el balón y soportar el acoso de los centrales, y aunque los tocaba no se quedaba ninguno. Se desesperó. No encuentra su sitio todavía y aunque tira muchos desmarques, no siempre le buscan. Messi se empeñó en rehabitarlo en la segunda parte, con el duelo de cara, y le pasó y le pasó balones, incluido uno de gol, pero el francés falló el mano a mano. Otro día será.

El trabajo del Celta lo echó por tierra primero un penalti de Aidoo por mano, que transformó Leo, y aunque consiguió empatar con el gran tiro de falta de Olaza, se encontró de nuevo con la mejor versión del argentino a balón parado. El segundo tiempo sirvió para que reapareciera Luis Suárez y para que Dembélé tuviera una buena actuación, superando lo que había hecho el titular y esta vez gris Ansu Fati. Busquets marcó el cuarto gol. Todos se fueron contentos, menos Griezmann.

4 - FC Barcelona: Ter Stegen; Semedo (Busquets, m. 23), Piqué, Umtiti, Junior; Sergi Roberto, De Jong, Arthur; Messi, Griezmann (Luis Suárez, m. 73) y Ansu Fati (Dembélé, m. 46).

1 - Celta: Rubén; Aidoo, Araújo, Olaza; Hugo Mallo, Beltrán, Pape Cheikh (Gabriel Fernández, m.81), Lobotka (Denis Suárez, m.76); Juncá; Aspas y Sisto (Brais Méndez, m. 64).

Publicidad

Goles: 1-0, m. 23: Messi, de penalti. 1-1, m.42: Olaza. 2-1, m. 45+1: Messi. 3-1, m. 48: Messi. 4-1, m. 85: Busquets.

Árbitro: Guillermo Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a los locales Umtiti (m.25), Messi (m.40), Sergi Roberto (m. 53), Busquets (m. 88) y a los visitantes Fran Beltrán (m.45).

Publicidad

Incidencias: Partido de la decimotercera jornada de LaLiga Santander disputado en el Camp Nou ante 71.209 espectadores.