Motociclismo

Una «pole» como terapia

Con un giro de récord, Lorenzo recupera sensaciones tras seis carreras sin ganar que le han puesto el Mundial casi imposible

El español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1)
El español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1)

Con un giro de récord, Lorenzo recupera sensaciones tras seis carreras sin ganar que le han puesto el Mundial casi imposible

Lorenzo sintió su «pole» en Misano como una liberación. Algo así como el final de un túnel que le ha puesto muy complicado, casi imposible, repetir la corona mundial que consiguió el año pasado. Le queda muy poco margen de error y el que tiene pasa por empezar ya a recortar puntos con Marc. En Mugello, después de ganar su tercera carrera del año, segunda consecutiva, Jorge era líder del Mundial con diez puntos de ventaja respecto a Márquez. «Tenemos un pequeño colchón por si cometemos un error», decía sin saber lo que le esperaba. A la vuelta de la esquina estaba el cero de Montmeló por culpa de Iannone que se lo llevó por delante, y seis carreras con un único podio, la tercera posición de Austria.

Lo demás, resultados decepcionantes ya fuera por el agua, por el mal funcionamiento de los neumáticos o por las dos cosas. Una combinación de problemas que le bajaron pronto del primer lugar de la tabla y que ahora le sitúan tercero a 64 puntos de Márquez. Más de dos carreras con seis carreras por disputar. Quizá demasiado, aunque Lorenzo va a pelear hasta el final, algo que el año pasado le dio resultado.

En Misano expulsó todos los fantasmas con una «pole» de récord que ni él mismo había imaginado después de no dominar ninguno de los entrenamientos previos. «Estoy contentísimo, he arriesgado muchísimo, he pilotado muy agresivo. Normalmente piloto muy fino, pero esta vez la moto se movía para todos los lados. Seguramente ha podido ser la mejor vuelta de mi vida, quizá por la alegría que me ha dado», explicaba. Sus palabras confirmaban lo que significaban ese poco más de minuto y medio para él. Era algo así como cerrar una mala racha y mirar hacia adelante en busca de darle la vuelta a una situación que estuvo de su lado no hace mucho. Cuando llevaba diez puntos de ventaja y el líder era él. Puede que el anuncio de su fichaje el curso que viene por Ducati le afectara, o puede que no, que simplemente llovió más de la cuenta y sus sensaciones con los Michelin no son las mejores sobre el asfalto mojado. Quizá también le tocó alguna goma defectuosa, como la del fin de semana pasada, algo que en Misano también han sufrido otros pilotos.

Si las condiciones no cambian él es el favorito porque su ritmo es mejor, aunque todos están más igualados que otras veces. Rossi intentará que su todavía compañero no intente la escapada desde el principio y que su futuro vecino de box, Viñales, no le sorprenda por detrás. Los tres comparten la primera línea con Márquez cuarto dispuesto a seguir usando su calculadora. Lorenzo no puede hacer muchos números más allá de aprovechar su «pole» para volver a ganar y darse otra oportunidad, Quizá la última.