Atlético de Madrid

Moyá: «Pasé de jugar contra el Madrid de los galácticos en la consola a hacerlo en la vida real»

El portero del Atlético, que se declara «seguidor» de su compañero Oblak, repasa parte de su trayectoria y analiza la labor de los porteros en una entrevista para EA Sports.

Miguel Ángel Moyá
Miguel Ángel Moyá

El portero del Atlético, que se declara «seguidor» de su compañero Oblak, repasa parte de su trayectoria y analiza la labor de los porteros en una entrevista para EA Sports.

«Cuando empecé en las categorías inferiores del Mallorca me fijaba en Roa. Después, cuando empecé mi carrera en Primera División, en Casillas o Buffon y Van der Sar... Eran porteros referentes, y ahora soy un gran seguidor de Courtois, Neuer y Oblak», dice Miguel Ángel Moyá, de 33 años y con 13 temporadas en la élite. Incluye en la lista actual a Oblak, el hombre con el que compite por un puesto en la portería del Atlético, que recientemente se recuperó de una lesión en un hombro y ha vuelto a la titularidad de la meta del Calderón. Moyá fue el titular durante dos meses y medio y el último duelo que jugó fue la ida de octavos de final de la Liga de Campeones contra el Bayer Leverkusen. Ganó el Atlético en un partido espectacular (2-4), que tendrá la réplica el próximo miércoles. El guardameta repasa en una entrevista para EA Sports, y aplicando el juego FIFA17 a su vida real, cómo es la labor de los porteros y cómo ha sido su trayectoria.

El rojiblanco se considera un guardameta «tradicional», es decir, de los que dan un par de pasitos antes de lanzarse a por la pelota. Aparte están los porteros «acrobáticos», conocidos también como «palomiteros». «Pero paran así porque tienen un físico, un tren inferior, que les permite hacerlo. Yo, por mis capacidades, porque soy más grande y más pesado, no puedo. También tengo 33 años y ellos 22. Lo que perdemos en agilidad lo ganamos en colocación», asegura Moyá, que considera que los guardametas tienen «cada vez más influencia en el juego del equipo». En la entrevista, Moyá recuerda sus primeros años en el Mallorca y su debut, contra el Real Madrid, cuando tenía 20 años. «Estaba jugando con ellos en la consola y de un día para otro jugaba contra ellos. Es un impacto muy grande», afirma, antes de dar un consejo a los jóvenes que quieren llegar a ser profesionales: «Trabajo y humildad. Yo vengo de un equipo en el que lo importante es el grupo, no el individuo».