Cómo afecta el calor a nuestro juego

El juego en verano
El juego en verano

El verano está llegando a su fin, pero sois aun muchos los que tenéis unos pocos días de vacaciones o los que, estando ya en vuestras respectivas ciudades, aprovecháis los últimos momentos libres para disfrutar de un buen partido de pádel. Para todos vosotros queremos compartir unos consejos que nos ofrecen desde Vibor-A para acoplarnos al juego en verano, momento en que las condiciones cambian.

El calor, la mayor humedad en zonas de playa, la altitud...son factores que puede parecer que no pero nos afectan, e inciden en nuestro juego y por tanto, en el resultado, por lo que debemos adaptarnos a ellos lo mejor posible y hacerlos nuestros aliados.

Como todos sabréis, los partidos al nivel del mar favorecen el juego defensivo, ya que a menor altura, mayor presión y por lo tanto menos velocidad de golpeo y menor poder de bote y rebote. Si pretendemos que los partidos no resulten demasiado lentos y aburridos, es importante utilizar un tipo de bolas de mayor bote y que sean nuevas.

Si jugamos en altura en verano, las altas temperaturas provocan que las bolas tengan más presión, siendo más ligeras y con más bote. El juego será rápido y los puntos efímeros, algo ideal para compartir la pista con un compañero poderoso en el juego de ataque.

La humedad en verano provoca el mismo efecto en las bolas que el frío en invierno, lo que traducido a las pelotas hace que estas pesen más y tengan menos poder de rebote al impactar. Lo peor que se pueden encontrar los amantes del juego vertiginoso es un alto porcentaje de humedad en una pista al nivel del mar y unas bolas gastadas y con poco bote.

Con un alto grado de humedad no se debe abusar de golpes de remate. El lance que en un principio parte como ganador, se puede quedar a mitad de camino y resultar perdedor. Es difícil contener el impulso de pegador cuando una bola viene franca, pero hay que tener en cuenta y estar mentalizado antes de entrar en la pista de que las condiciones no son propicias para ese tipo de juego.

Tenemos que hacernos a la idea que si jugamos al nivel del mar y con humedad, los partidos van a tender a alargarse y el juego de defensa a imponerse. Tendremos que estar ágiles a la hora de buscar compañero de juego, y en estos casos el mejor ataque suele ser una buena defensa. Por otro lado, hay que ser conscientes de que el cristal, con humedad, se vuelve más rápido y resbaladizo, resultando una superficie poco predecible; por lo tanto, tendremos que tener en cuenta este factor para aprovecharnos de él y que nuestros adversarios no lo hagan tanto.

Si el nivel de humedad es muy alto, hay que tener cuidado con los lances cortados, ya que el control se vuelve muy delicado al estar la superficie de golpeo de la pala resbaladiza y por ello es mucho mejor emplear golpes planos.

Esperamos que con estos consejos y algo de práctica, vuestro juego sea el que mejor cambie y se adapte a las condiciones de la pista. A disfrutar de lo que queda del verano!!

(@padelspain)