Las claves para asentar una buena formación

Formación de entrenadores adidas padel
Formación de entrenadores adidas padel

A través de los compañeros de adidas padel y en concreto de uno de sus monitores, Chechi Brescia, hemos conocido un poco más lo complicado que es el siempre discutido mundo de los monitores, un segmento en el que existe una gran intrusión y por ende diversidad de títulos y profesores no siempre bien preparados.

A través de este artículo, han querido ofrecer algo de luz al sector y, sobre todo, mostrar cuáles son los aspectos más importantes a la hora de querer dedicarse a esta profesión.

Os dejamos con el artículo de Chechi Brescia, monitor de adidas padel:

¿Te apasiona nuestro deporte y en alguna ocasión te has planteado que podrías impartir clases a otros jugadores? En ese caso y desde mi punto de vista, te orientaré en la toma de esa decisión y en qué pasos seguir para llegar a ser un Monitor de Pádel. Personalmente, os subrayaría cuatro puntos fundamentales: pasión, formación, iniciación y reciclaje.

En primer lugar, hay que erradicar una forma de pensar común entre los aficionados, y es que se piensa que para llegar a ser un buen monitor, hay que ser un buen jugador. Falso. Como podemos comprobar en cualquier otro deporte, los entrenadores no son mejores que sus deportistas, ni en fútbol Mourinho ha sido mejor jugador que los que actualmente entrena, ni todos los entrenadores de baloncesto miden 2,16, ni entrenadores de atletismo son más rápidos que sus atletas, por lo tanto, esta forma de pensar es errónea. La experiencia competitiva es un grado, pero no un requisito.

El primer requisito para plantearte entrar en la enseñanza de este deporte, es la pasión. Debe gustarte tanto como para querer saberlo todo sobre él y, por supuesto, no podemos engañarnos, debes dominarlo en sus aspectos técnicos y tácticos mínimamente, para poder enseñar esos conocimientos a otros jugadores.

Es decir, no tienes por qué ser un jugador WPT ni un 1ª Categoría para comenzar a dar clases, pero sí que debes llevar unos años vinculado a nuestro deporte, debes jugar regularmente, participar en torneos tanto a nivel individual como por equipos, disfrutar del ambiente social del pádel, interesarte y conocer cómo se gestiona una Escuela de Pádel o cómo se monta un torneo... Toda información es poca. Si aparte de esto, juegas en una categoría media/alta, genial, porque toda la experiencia competitiva y los errores que has ido corrigiendo con el tiempo en tu juego, transformada en información, van a ser un punto esencial en tus clases.

Después viene el momento de la decisión, como es lógico, existe un interé económico, todos conocemos el dinero que mueve el pádel y por lo tanto su enseñanza. Así que comprendo que tengas interés por ganar algunos euros trabajando en esta línea. Pero para que te paguen por un trabajo, debes realizarlo, y el trabajo de un buen monitor de pádel es otorgar al alumno toda la información útil posible en el periodo que dure la clase. Y para ello, debemos conocer qué podemos trabajar, qué necesita el alumno en cuestión trabajar, cómo podemos trabajarlo, cómo justificarle al alumno que nuestro planteamiento de la sesión es el correcto para mejorar su juego y después lo más difícil, impartirla.

Pero a su vez también existen gran cantidad de preguntas a las que debemos dar solución durante las clases tales como: cómo introducir nuestra experiencia como jugador y cuándo introducirla, cómo gestionar los tiempos de la clase, saber recomendar en alimentación y en preparación física, saber prevenir lesiones, recomendar material deportivo y saber el adecuado para nuestro alumno y su nivel de juego o planificar a medio y largo plazo para mejorar el nivel de juego real de nuestro alumnado. Y para poder transmitir esta información, debemos pasar al segundo elemento esencial, la formación.

La formación es, personalmente, el elemento fundamental que diferencia a unos entrenadores de otros. Tanto si ya impartís clases, como si vais a plantearos hacerlo, en este elemento es en el que no os debéis quedar cortos. El currículum te otorga conocimiento y seguridad de saber qué estás haciendo, tanto a ti, cómo a tus alumnos, cómo a tu jefe.

¿Qué cursos hacer? ¿Cómo informarte?

Existen cursos impartidos por jugadores, existen cursos de Ayuntamientos, existen cursos de clubs... Todos ellos tienen su validez, pero tan sólo para ellos mismos para su propio ámbito. Infórmate mediante la página web de la Federación Española de Pádel, en el apartado de Formación, sobre los cursos oficiales nacionales. Como suelen ser escasos y no siempre cerca de donde vives, acude a la página web de tu Federación Autónomica correspondiente, donde te aseguro que encontrarás cursos más cercanos tanto en tiempo como en lugar. Con la Federación Española, existen dos niveles en el apartado de Formación, los cursos de Monitor Nacional (Nivel 1) y los de Entrenador Nacional (Nivel 2). Y con las Federaciones Autonómicas suele existir un curso de Instructor de Regional y otro de Monitor Regional.

Estos cursos abarcan todos los aspectos básicos de nuestro deporte, aspectos reglamentarios tanto de instalaciones como de juego, aspectos técnicos, tácticos, nociones básicas de psicología deportiva, de preparación física o primeros auxilios, nociones de gestión de escuelas de pádel y organización de torneos y otros que dependerán del organismo en cuestión que los imparta. Los cursos homologados suelen tener una duración de una semana. Para obtener dicha titulación deberás aprobar varios exámenes, tanto teóricos como prácticos, relacionados con los distintos contenidos desarrollados y que te otorguen la aptitud para la enseñanza del pádel en dicho nivel.

Fase de iniciación

Una vez obtenido la titulación adecuada, y comenzando con tus primeras clases: planifica los contenidos que vas a trabajar y cada detalle de tus sesiones, equivócate tantas veces sea necesario, anota los puntos fuertes y débiles de la sesión, rediseña las clases y hazlas más tú, introduce cada idea que se te ocurra que pueda mejorar tu clase y responsabilízate de tu rol en la escuela. No olvides que tus alumnos vienen en su tiempo de ocio, vienen a eliminar y encauzar las tensiones que acarrean en su vida diaria, vienen a sudar, a reírse, a contarte a veces sus problemas e incluso a veces vienen a todo menos a jugar al pádel. Por lo tanto tómate un refresco y charla con tus alumnos después de entrenar, vive el ambiente de club, espéralos siempre en la pista con una sonrisa y disfruta de poder estar trabajando en aquello que te gusta, porque si eres bueno, podrás ser algo más que su monitor de pádel.

Hay que reconocer que la formación siempre es corta, que nos queda mucho por aprender, y que aspectos que dominamos mejor que otros. Por lo tanto la última fase se convierte en fundamental, y es la de reciclaje. Al igual que los tiempos cambian, los métodos de entrenamientos en pista cambian, aunque los modelos tradicionales funcionen, hay que ser conscientes de nuevos elementos que pueden hacer nuestra labor más eficiente, como el uso de nuevas tecnologías durante nuestras clases, nuevos métodos para la preparación física, charlas tácticas, trabajo de psicología deportiva fuera de pista...

Y para muchos de estos contenidos, nos falta formación, por lo tanto es esencial que un buen monitor o entrenador no pierda las ganas de aprender y de renovarse, de adaptarse a los nuevos tiempos y a lo que sus alumnos y el pádel actual le exigen.

Como recomendación, cualquier formación que tenga contenidos que puedas extrapolar a tus clases es buena: Cursos de Juez Árbitro tanto Regional como Nacional, Cursos de Preparación Física específica para Pádel, Títulos Universitarios como un Magisterio en Educación Física o una Licenciatura en Ciencias de Actividad Física y Deporte, Módulos de Formación Profesional relacionados con la Actividad Física (TECO y TSAFAD), Jornadas y Charlas Coloquios para Monitores, Clinics, o inclusive fuera del ámbito deportivo, cursos de idiomas para poder darle un servicio digno al alumnado extranjero.

(@PadelSpain)