Federer vence el invencible, pero...

El suizo supera a Djokovic y se clasifica para semifinales del Masters, aunque no era un duelo a vida o muerte. Hoy miércoles: Nadal-Murray y Ferrer-Wawrinka

Federer devuelve la pelota al serbio Novak Djokovic
Federer devuelve la pelota al serbio Novak Djokovic

El suizo supera a Djokovic y se clasifica para semifinales del Masters, aunque no era un duelo a vida o muerte. Hoy martes: Nadal-Murray y Ferrer-Wawrinka

Cayó el número uno, con trampa. Venció Federer a Djokovic y se clasificó para las semifinales del Masters, el último torneo del año sin contar la final de la Davis, el que reúne a los ocho mejores, y fue feliz el suizo porque él ha sido quien ha propinado al serbio tres de sus seis derrotas de este 2015. Pero ahora viene el pero: no era un duelo a vida o muerte. Si «Nole» puede con Berdych en la última jornada de su grupo, el jueves, estará en semifinales y seguirá siendo el gran favorito. Imposible pensar otra cosa después de la temporada que lleva. Porque la victoria de Federer corta una racha de 23 triunfos seguidos de su rival (no caía desde el 23 de agosto, en la final de Cincinnati, también ante Roger), que además no perdía en un torneo disputado en pista cubierta desde 2012, cuando Sam Querrey le derribó por sorpresa en París-Bercy. Desde ese día hasta su derrota con Federer, 38 encuentros sin fallo en los que acabó levantando los puños.

Federer desarmó con su servicio al rey del resto y precisamente desde el resto labró su victoria. El primer set se movió en términos de igualdad absoluta. Nadie cedía con el saque hasta el duodécimo juego, el más largo del partido, resuelto finalmente con un toque maestro de Federer después de haber desaprovechado su primera oportunidad de llevarse el parcial en un punto interminable que acabó estrellando en la red. El suizo es el tenista con más talento del circuito y el que más puede variar su forma de jugar para desconcentrar a Djokovic. Empezó con un «break» rápido el segundo set, pero «Nole» respondió con una rotura, la primera sobre el saque de su oponente, con lo que se volvía a meter en la pelea. Pero, quizá inconscientemente, se notó que la derrota no suponía la eliminatoria. La superioridad del número uno este curso no ha sido sólo tenística, ha sido mental. En los momentos serios de verdad, ha sacado lo mejor de sí mismo. Cuando los demás tiemblan, él juega mejor, pero en su segundo partido en el O2 Arena le faltó ese ansia, esa tensión. Federer fue muy superior de ahí hasta el triunfo.

En 2015, el helvético se ha impuesto al mejor del momento en Dubái (un ATP 500), en Cincinnati (su triunfo más importante, un Masters 1.000) y en Londres con las circunstancias especiales del «Round Robin» del Masters. Djokovic, por su parte, ha podido cuatro veces con Roger, todos en citas de altísimo nivel: en los Masters 1.000 de Indian Wells y Roma y en las finales de dos «Grand Slams»: Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos. Si la batalla se repite en la final, seguro que Novak lo pondrá más difícil.

Nadal busca dar un salto más

El grupo Ilie Nastase, el de los españoles, vive la segunda jornada. Nadal se las verá con Murray (15:00) en busca de seguir evolucionando. A principios de 2015, cuando las dudas le atenazaban, los «top 10» podían con él. En los últimos meses ya ha tenido varias victorias sobre jugadores importantes. Ahora le falta intentar asaltar a los «top 3», y Murray está segundo en ese escalafón. Sólo se han medido una vez este año, en la final de Madrid, con triunfo incontestable del británico. Pero de eso hace mucho... Además, Ferrer peleará por mantenerse vivo en el torneo ante Wawrinka (21:00).