Tenis

Strycova desarma a Muguruza

Garbine Muguruza
Garbine Muguruza

La española, número tres del mundo, cae en tercera ronda del Abierto de Australia (6-3 y 6-2) en un partido en el que nunca pudo desplegar su juego.

Cabizbaja y decepcionada se marchó Garbiñe Muguruza de la Rod Laver Arena. Su año más exigente en el circuito, al tener puesta en ella muchas miradas por ser la número tres del mundo, arranca con una pequeña decepción con la eliminación en la tercera ronda del Abierto de Australia. Barbora Strycova desarticuló por completo el cañón de Garbiñe, que no pudo ser competitiva en ningún momento del encuentro. Sabiendo que su raqueta es menos potente que la de su rival, la checa no quiso saber nada de entrar en una guerra de pelotazos con la española, y la engatusó con cambios de ritmo y pelotas profundas y a los lados, buscando ángulos y desesperando a una jugadora que vive de la pegada. En apenas una hora y 16 minutos, Garbiñe cometió 32 errores no forzados, el doble que su rival, y siempre fue por detrás en el marcador. Comenzó con un «break» en contra que logró contrarrestar, pero a partir de ahí todo fueron penurias. Siempre a remolque, parecía que Strycova le hubiera robado la energía a Muguruza, quizá algo lastrada por las fascitis plantar que le hizo abandonar en el primer torneo del curso, aunque no lo puso como excusa. «Sentí que no me movía bien y ella ha sido inteligente y me ha desplazado hacia los lados. Barbora ha jugado muy bien y yo no», dijo después la tenista nacida en Caracas. Tampoco tuvo suerte la pupila de Sam Sumyk, que esta vez no encontró en su gran resto de revés la solución a ningún problema. Muchos de ellos se le marchaban dos metros por detrás de la línea, descontrolada totalmente. También sirvió bastante mal. Tras ceder el primer set, comenzó el segundo con otra ruptura en contra y nunca pudo «regresar» al partido. «No sentí la cancha, no sentí mis tiros... No encontré mi juego», analizó a modo de resumen, para admitir también que tendría que haber luchado más.


Se marcha así la oportunidad de Garbiñe de ascender un escalón en el ranking de la WTA y llegar al número dos del mundo. Para ello tenía que haber alcanzado los cuartos de final, que hubieran sido su récord en Australia, donde tiene el límite en los octavos. Es la cuarta «top 10» que se va del torneo antes de tiempo, tras Venus Williams, Simona Halep y Petra Kvitova. 2006 empieza regular, pero los retos se multiplican a lo largo del año para Muguruza. «Ha sido un mal día en la oficina», aseguró.