Nadal se mete en octavos de Australia a toda velocidad

El número uno del mundo despachó en una hora y 50 minutos a un rival que acusó su precipitación.

Rafa Nadal celebra el triunfo
Rafa Nadal celebra el triunfo

El español supera con buen tenis a Dzumhur (6-1, 6-3 y 6-1) y ahora se medirá al argentino Diego Schwartzman. Carreño y Carla Suárez también ganaron.

Rafa Nadal sigue creciendo en el Abierto de Australia. Para llegar a los octavos de final dejó en el camino al bosnio Dzumhur (6-1, 6-3 y 6-1, en 1 hora 50) en un partido que le dio ritmo y que mostró que está fresco de piernas y de cabeza. Y que su derecha vuela por momentos. En el arranque, el zurdo de Manacor fue un ciclón: en apenas 10 minutos ya mandaba 4-0 y apenas había perdido un punto. En 22 minutos el parcial era suyo, con un contundente 6-1. Visto y no visto.

Dzumhur es un buen tenista, pero su saque le lastró demasiado. Es bajo para el tenis actual (apenas mide 176 centímetros) y el primer golpe es su punto débil. Apenas tuvo servicios fáciles en todo el encuentro contra Nadal, que no le dio respiro. Casi siempre sufrió y con esa debilidad se vio obligado a disputar todos los puntos. Pese a todo, a ratos demostró por qué es el 30 del mundo y en el segundo set empezó a hacerle partido al español, con mucho ritmo. El bosnio pasa muchas bolas por encima de la red, pero ante Nadal eso no es suficiente. Estuvo espléndido el balear en todo momento y ni siquiera cuando sufrió una ruptura en contra al comienzo de ese segundo parcial, para poner el 2-2 en el marcador, se vino abajo. Rompió al siguiente juego y ya estaba mandando otra vez. Acabó con trece tiros ganadores con su derecha y tres con el revés y cerró el partido con un saque directo, a lo grande. Un buen test para el número uno del mundo con vistas a lo que le viene ahora. En octavos el rival es el argentino Diego Schwartzman, otro bajito, más aún que Dzumhur (mide 1,70), pero correoso y con algún golpe más definitivo que el bosnio.

Más allá, en los cuartos, estarán Marin Cilic o Pablo Carreño. Porque el segundo español con mejor ránking (Carreño es el 11 del mundo) accedió por primera vez en Australia a los octavos de final. Para ello tuvo que vencer al luxemburgués Muller, un veterano gran sacador, más por habilidad que por potencia, siempre peligroso en pistas rápidas. Venció por 7-6 [7/4], 4-6, 7-5 y 7-5 pese a sufrir cuarenta servicios ganadores en contra. Otro enemigo fue el calor, que ayer en Melbourne alcanzó hasta los 42 grados. «No te entraba el aire en el cuerpo, no respiras bien», explicó sus sensaciones el gijonés, antes de pedir que pongan el techo en las pistas que lo tienen cuando las temperaturas llegan a ese nivel. El rival ayudó a que la tortura fuera menos, ya que Muller no da ritmo y los puntos suelen ser cortos. Cilic será un reto dificilísimo para Carreño. Por ese lado del cuadro también avanzaron Kyrgios y Dimitrov, que protagonizarán uno de los partidos más interesantes.

Carla Suárez también está ya en la cuarta ronda de un torneo en el que ha sido cuartofinalista en dos ocasiones. Para ello, tuvo que remontar a la estonia Kanepi (3-6, 6-1 y 6-3), que había empezado el partido sin tregua.

Con estos tres triunfos, hubo pleno español en la última jornada en Australia. En la próxima, el único tenista nacional que participa es Albert Ramos, que se mide nada más y nada menos que a Djokovic (sábado, 9:00 de la mañana). También Federer buscará los octavos ante Gasquet.