Thäis Henríquez: «En España hay mucho talento femenino»

Thäis Henríquez / Nadadora.. Lo ganó todo en sincronizada y ya no está con la Selección, pero no abandona la piscina. Estudia dos carreras, diseña bañadores... Y ahora hará un Campus en Gran Canaria

Thäis Henríquez, nadadora
Thäis Henríquez, nadadora

Lo ganó todo en sincronizada y ya no está con la Selección, pero no abandona la piscina. Estudia dos carreras, diseña bañadores... Y ahora hará un Campus en Gran Canaria

Thaïs Henríquez (29/10/1982, Las Palmas) ya no está en la Selección de sincronizada, pero la piscina sigue siendo lo que más le gusta. La última aventura de esta embajadora de Gran Canaria será liderar un Campus en el Complejo Deportivo de La Cícer-Go Fit (del 27 al 29 de diciembre, para inscribirse hay que dirigirse a arthe.asociacioncultural@gmail.com) para que crezca la cantera de un deporte que ha dado muchos éxitos a España. Sobre ellos, sobre el bajón de este año en la sincro nacional y sobre la dureza del deporte, reflexiona Thaïs en esta entrevista.

–¿Cómo es ahora la vida de Thaïs Henríquez?

–Estoy terminando Derecho y Educación Física. Estoy a «full» con los estudios, y también entrenando, porque es imprescindible para mí poder mantener ese equilibrio. También colaboro con el Comité Olímpico, hace unas semanas estuve en la UCAM de Murcia dando una conferencia sobre olimpismo... Vamos, que no paro.

–¿Por qué dejó la Selección?

–Siempre me he entregado en cuerpo y alma a este deporte y a nuestros objetivos. Se necesitan tantas horas, y te quita una parte muy importante de tu vida, que tienes que confiar plenamente en que lo que estás haciendo es lo mejor. Cuando hay algún aspecto que no encaja, no lo puedes hacer con la misma pasión. Me encuentro en un momento de forma excelente porque ya no me duele la espalda, que me lo hizo pasar tan mal, pero tengo que ser lógica y consecuente.

–¿Echa de menos competir?

–El proceso tampoco lo echo tanto de menos, porque estar diez horas en la piscina es muy sacrificado y cuesta, por mucho que te guste. Pero los momentos más de unión de equipo, los de podios, eso sí.

–Aunque tampoco puede estar muchos días sin piscina...

–No, no, además, como he dicho, hago sincro como si nada. Me sorprendo de mí misma, pero soy como un pescado, me tiro al agua y superrápido encuentro las sensaciones y lo hago fluido. No es como antes, que tras las vacaciones te encontrabas como una piedra. Es curioso.

–Tiene 23 medallas sólo entre Europeos, Mundiales y Juegos. ¿Qué ha hecho con ellas?

–Las tengo en Gran Canaria, en mi casa, perfectamente guardadas. Mi padre me dice que las tendría que colgar, pero no tengo tanta pared, jajaja.

–¿Cuál es la idea del Campus que está preparando?

–Fue un poco dicho y hecho. Se me ocurrió en septiembre y sin la ayuda de los patrocinadores no hubiera podido conseguirlo. Me siento en deuda porque he tenido la gran suerte de ser una deportista que lucha duro por sus objetivos y que los consigue, por lo tanto creo que es importante poder transmitir las claves para lograrlo, las experiencias... La sincronizada se ha convertido en un deporte muy técnico, se corta un poquito la libertad, pero yo creo que es fundamental la rama artística porque es lo que hace que te enganche y que el espectador consiga emocionarse. Es lo que diferencia a las buenas nadadoras de las mejores. He querido recuperar este aspecto emocional y de interpretación, que es la magia de la sincro. Somos actrices en el agua, tienes que interpretar las músicas; esto no es te tiras y eres perfecta técnicamente, tienes que lograr que la gente no quite la vista. Si todo el mundo hace lo mismo y no te llega, la sincro se convierte en algo monótono.

–Han cambiado las normas, más orientadas ahora a lo técnico que a lo artístico...

–Sí, cambian las normas, pero en las categorías inferiores hay mucho machaque a nivel técnico y parece que se olvida una parte (la artística) que nos ha dado los éxitos en España. Hemos sido capaces de camuflar nuestras deficiencias técnicas en base a disfraces de emociones, a crear historias que enganchen a la gente y que consigan de alguna manera engañar al árbitro, y eso hace que estemos en un nivel de podio.

–Pero en el último Mundial la Selección se cayó del podio...

–Hay que saber ser autocrítico. Durante mi carrera he aprendido que la humildad es el mejor camino y una vez que sabes que quizá no se ha hecho todo lo mejor que se podía hacer, o que no ha sido la vía mejor, hay que ser capaz de modificarlo. En la sincronizada es muy difícil llegar y ha sido muy difícil mantenernos. Ahora, nos han superado claramente. Un tema de horas no ha sido porque sé que ha entrenado muchísimo. Quizá ha sido un tema de enfoque. Hay que aprender de los errores; hay que seguir luchando.

–¿Qué le parece el regreso de Gemma Mengual?

–Es un privilegio poder volver a verla en el agua, es como un «déjà vu». Si tiene tantas ganas y conserva la ilusión, la animo cien por cien. Me parece muy valiente tomar esta decisión.

–¿Anna Tarrés era como se la pintó?

–Hubo revuelo, pero el deporte de élite es duro. Cualquier entrenador de cualquier deporte puede soltar lo que sea por la boca en un momento tenso. Yo pienso que todo deportista de élite tiene que estar preparado para la máxima tensión y tiene que saber gestionar la información que le llega. Siempre he tenido la capacidad de desechar lo que no es agradable y absorber lo que me ayudaba a mejorar. Los resultados la avalan, hizo un milagro con la sincro española, junto a las nadadoras, claro. Hicimos un tándem perfecto durante ese tiempo que hizo que llegáramos donde era impensable diez años atrás, donde sólo están países que tienen 20.000 licencias. Porque yo te digo que sí hay cantera, pero no se llega ni a una cuarta parte. Y las nadadoras absolutas, con los dedos de la mano contadas.

–¿Por qué triunfa la mujer deportista española?

–Hay mucho talento femenino español, también masculino, pero en este caso los resultados están hablando por sí solos. Es la mejor reivindicación para de una vez dar un golpe sobre la mesa y que se vayan igualando. Aunque no se va a dar de un día a otro, paso a paso debe haber un poquito más de visibilidad para el deporte femenino, que se lo está ganando.

El lector

«Veo mucho la prensa por internet. Como en Derecho me quiero especializar en asesoría fiscal, presto mucha atención a las noticias relacionadas, a las reformas de leyes... Pero en deportes hago una parada obligatoria»