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Toni Nadal: «Los ídolos de Rafael eran los jugadores del Madrid»

Tío y entrenador de Rafa Nadal

Toni Nadal (Manacor, febrero de 1961) es el único técnico de la historia con trece «Grand Slams», los mismos que su pupilo y sobrino, Rafa Nadal, al que ha moldeado tenísticamente y ha dotado de un carácter indomable. Rafa, tras una lesión de siete meses, volvió por todo lo alto y este año ha recuperado el número uno. Toni es «responsable», aunque se quite méritos.

–¿El preparador del número uno es también el entrenador número uno?

–No, no. No lo siento así. He tenido la suerte de entrenar a un jugador que ha ganado muchas cosas.

–Pero su parte ha aportado...

–Algo, pero ha sido poco determinante.

–«Nadal, el español número uno», dice la portada de la foto de al lado. ¿Qué le parece?

–Yo es que lo veo como un chico normal, y en realidad lo es, pero me halaga que se le destaque a nivel humano, a nivel personal. Tenísticamente ya sé yo dónde está.

–Siempre se habla de su humildad...

–Rafael es buena gente y eso es lo más importante, aunque cuando uno gana suelen ocurrir dos cosas. Por un lado se es muy exigente con los que ganan, que deben tener un comportamiento impoluto, pero también es verdad que a veces se exageran sus virtudes.

–¿Esperaban volver a ser número uno tan pronto?

–No esperaba que Rafa volviera a jugar a este nivel tan pronto. Soy el primer sorprendido porque sé lo difícil que es volver al nivel de antes después de una lesión así.

–Así que su sobrino todavía es capaz de sorprenderle...

–Sí, sí. Me ha sorprendido, sobre todo mentalmente, pero también técnicamente, está jugando a uno de los mejores niveles de su carrera.

–¿Todavía puede mejorar técnicamente tras tantas horas con una raqueta?

–Todo el mundo puede mejorar, aunque es verdad que cada vez es más difícil. Cuando llevas muchos años en el circuito haciendo una cosa normalmente piensas que ése es tu nivel, que ya tienes poca potencialidad. Pero uno tiene que tener el convencimiento de que puede ser mejor, y él lo va haciendo poco a poco: ha mejorado el saque, la volea, el revés es mucho mejor que el de antes...

–Usted dice que filosofamos mucho con el tenis, que no es para tanto...

–Volvemos a lo de antes, a que se exageran las cosas cuando uno gana, a que vivimos en un mundo en el que se exagera todo lo referente al deporte. El tenis es bastante más simple, es cuestión de tirarla y meterla dentro y no se pueden hacer muchas raíces cuadradas al respecto.

–¿Puede salir a comprar el pan con normalidad?

-Sí, sí, claro. Muchas veces voy a hacer yo la compra sin problemas.

–¿Y Rafa?

–En Mallorca también lo hace, aunque es verdad que en otros sitios lo tiene más complicado.

–¿Discuten mucho?

–Depende del sentido que quieras darle a la palabra discusión, no tiene por qué ser negativo.

–¿Es majo Djokovic?

–Para mí es un chico normal, tengo un buen trato con él. El tenis no es igual que el fútbol, donde las rivalidades se llevan a un extremo exagerado, en el que casi se odia al oponente. Los del Barça tienen animadversión hacia los del Madrid, lo mismo que los del Madrid con los del Barça, con los del Atlético... Pero no debería ser así. En el tenis la rivalidad es menor, la hay dentro, pero se termina al acabar el partido. Yo quiero que mi rival pierda, pero no le odio. A una persona a la que te has enfrentado tantas veces lo que le tienes al final es aprecio.

–¿Tiene tantas manías como su sobrino?

–No, ninguna, que yo sepa. Ni las tengo ni las entiendo. A Rafael una vez le hice la comparación con la película «Mejor, imposible», pero él decía que no era como Jack Nicholson. Le invité a que dejara de hacer los gestos que repite siempre y duró dos días. Supongo que se ha acostumbrado a ello y que le ayuda a concentrarse.

–Tiene dos hijos. ¿Ve algún Rafa Nadal en ellos?

–Veo nadales, pero sólo en el linaje. No veo ningún Rafa Nadal.

–¿Es más fácil educar a un niño o formar un campeón?

–Sin duda es más difícil formar un campeón. Las probabilidades de éxito son pocas. Educar a un hijo es más simple, los padres siempre tienen la sartén por el mango. Otra cosa es que nos habituemos a disculparlos. Parece ser que hoy faltan criterios para educar bien, pero antes la gente, con menos recursos, no lo hacía nada mal.

–¿Tenía algún ídolo Rafa?

–Tenístico creo que ninguno, futbolístico, todos los del Real Madrid.

–¿Y cómo salió del Madrid teniendo a un tío (Miguel Ángel) jugando en el Barça?

–La familia está dividida, ja,ja,ja. Cuando mi hermano jugaba en el Barça, Rafael quería que ganara el Barcelona, pero no estaba muy convencido porque es un fanático del Real Madrid. Cuando regresó al Mallorca, pudo volver a cambiar.

–Pero Rafa sí es ídolo de mucha gente...

–Yo no soy muy de ídolos, pero, con humildad, creo que tener a uno como Rafael no es malo, porque es un chico normal que no te va a hacer quedar mal con su comportamiento, y no me refiero a las victorias. Alguien tiene un ídolo porque hace las cosas bien y si las hace mal, te hace quedar mal a ti. Por eso muchas veces solemos disculpar en exceso a los que tenemos como ídolos.

–Ferrer dice que los tenistas de élite viven en un mundo irreal...

–Irreal no, pero sí es un mundo con unos privilegios exagerados. Por pasar una pelota por encima de una red tengo unos privilegios mayores que otras personas que hacen cosas mejores por los demás.