Unos quieren y otros, ¿qué?

Los dos equipos sevillanos miden sus expresas ambiciones coperas al Athletic y a la Real Sociedad, dos rivales que empiezan a sacar la cabeza del hoyo tras cambiar de entrenador y que se centran en la Liga

Gaizka Garitano ha revitalizado al Athletic Club / Efe
Gaizka Garitano ha revitalizado al Athletic Club / Efe

Los dos equipos sevillanos miden sus expresas ambiciones coperas al Athletic y a la Real Sociedad, dos rivales que empiezan a sacar la cabeza del hoyo tras cambiar de entrenador y que se centran en la Liga.

La ronda de octavos de final es el punto de inflexión de la Copa del Rey, la que marca la frontera entre la pereza y la ilusión. Todos los equipos que pasan esta ronda, a cuatro partidos de una final, comienzan a darle importancia a un torneo que, hasta ahora, a muchos parece sobrarle. El Sevilla, que ha jugado cinco semifinales –y tres finales– en los últimos tres años, lleva el espíritu copero por bandera. El Betis, tras muchas temporadas de desidia, ha decidido este año que es hora de reabrir la polvorienta sala de trofeos. Enfrente, estarán los dos máximos representantes del fútbol vasco, Athletic y Real Sociedad, enredados en una telaraña de problemas. Llegan desde el norte voces de desprecio al Campeonato de España, sí, a través de ese eufemismo que es «priorizar la Liga». En el sur, nadie se fía.

El Sevilla, tras el duelo titánico que protgonizó con el Atlético, viajó a Bilbao para quedarse cuatro días, puesto que el domingo repite duelo frente al Athletic. El estreno de Gaizka Garitano, con triunfo en Balaídos, le ha servido para abandonar las plazas de descenso, pero su situación en la Liga sigue siendo crítica. Así, el técnico vasco anunció «cambios porque la prioridad sigue siendo» el torneo de la regularidad, «pero no vamos a desperdiciar la Copa porque es un torneo que nos gusta. Se verá a un Athletic reconocible porque nuestra intención es pasar la eliminatoria». Todo Ibaigane firmaría quedar fuera a cambio de sumar tres puntos el domingo, pero como una cosa no garantiza la otra, lo primero es lo primero... aunque es muy probable que puntales rojiblancos, como Williams o Muniain, arranquen en el banquillo para dejar la vanguardia en manos de los veteranos Raúl García y Aduriz.

No tiene ese problema Pablo Machín, ya que su plantilla es tan corta, que casi siempre se ve obligado a alinear a los mismos. Es seguro que el Mudo Vázquez, en medio de una sanción por dos jornadas en Liga, volverá a su alineación para darle un respiro a Banega, o tal vez a Roque Mesa, y puede que fichajes como Promes o Amadou tengan cabida en detrimento de Sarabia. Pero que nadie espere una rotación extrema en el Sevilla, porque desde la planta noble hace años que se emitió la orden taxativa de no bromear con las cosas de comer. Y su persistencia en alcanzar las rondas finales de la Copa es uno de los alimentos predilectos del sevillismo, a la salud de los adoradores de la cuarta plaza.

No es tan desesperada la situación de la Real Sociedad como la de su vecino, pero el otro Garitano, Asier, no cayó de pie en el equipo de su tierra y fue suplido por Imanol Alguacil, un hombre de la casa. La victoria en el Bernabéu ha excitado las ambiciones de los donostiarras que, sin embargo, también han fijado su escalada en la Liga como primer objetivo. Enfrente, el Betis de Serra Ferrer (vicepresidente deportivo e ideólogo) ha expresado su deseo de tocar plata aquí o en la Liga Europa, así que lo pondrá todo para pasar la eliminatoria, aunque la derrota en Huesca enfrió la euforia del grupo bético y la próxima visita del Madrid hace que Setién mire de reojo al domingo. Pero pondrá a los buenos.