Villar, con un ojo en la RFEF y otro en la UEFA

La sanción de cuatro años a Platini y su dimisión le acercan a la presidencia del fútbol europeo; de conseguirla, Jorge Pérez es el mejor situado para sucederle. Pero no se decide

Ángel María Villar habla en público en un acto de la UEFA

La sanción de cuatro años a Platini y su dimisión le acercan a la presidencia del fútbol europeo; de conseguirla, Jorge Pérez es el mejor situado para sucederle. Pero no se decide

El TAS ha rebajado de seis a cuatro años la inhabilitación a Michel Platini, que piensa recurrir la sanción ante los tribunales suizos. Para defender su inocencia, ha presentado su dimisión como presidente de la UEFA, cargo que ostenta en funciones Ángel María Villar, que ahora aparece en el horizonte continental como el sucesor, si bien su entorno afirma con rotundidad que todavía no ha decidido postularse como candidato. «Quien diga que se va a presentar, miente. Sólo piensa en la Federación», aseveran.

Villar sigue defendiendo la inocencia de Platini a capa y espada, le consta que el ex presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y su homónimo de la UEFA llegaron a un acuerdo verbal para que el primero pagara al segundo 1,8 millones de euros por unos trabajos efectuados entre 1999 y 2002... que fueron abonados en 2011. Y eso, la falta de un documento que lo acredite, es lo que condena al francés. «El TAS ha constatado la existencia de un contrato verbal de empleo válido entre Michel Platini y la FIFA, adoptado en 1999 y que incluía un salario anual de 300.000 francos suizos. El contrato fue cumplido por las partes y finalizado en 2002, cuando el señor Platini se convirtió en miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA. Pero no fue hasta el 1 de febrero de 2011, cuatro meses antes de las elecciones presidenciales de la FIFA y en un momento en el que Sepp Blatter y Mohamed Bin Hammam eran aún candidatos a la elección, que la FIFA pagó la cantidad de dos millones de francos suizos (1,8 millones de euros) a favor del señor Platini», explica el fallo del Tribunal de Arbitraje del Deporte. El TAS, no obstante, reconoce la validez de ese pacto entre caballeros, pero duda de su legitimidad en cuanto al dinero pagado nueve años después de cumplido el trabajo.

La UEFA y la FIFA siempre han exigido a sus afiliados huir de los tribunales ordinarios si no querían exponerse a sanciones mayores; Platini, a quien la Comisión Ética de la FIFA inhabilitó ocho años, que el Comité de Apelación redujo a seis y ahora el TAS a cuatro, en contra de lo que predicaba cuando era presidente europeo o vicepresidente mundial, ha decidido acudir a los tribunales suizos, y lo explicaba así en el comunicado de su dimisión: «Tomo nota de la decisión del TAS, pero voy a seguir peleando».

Confiaba Villar en que el recurso que planteó su amigo Michel el pasado 29 de abril en el TAS surtiera efecto, le declararan inocente, limpiaran su nombre y recuperara el mando de la UEFA. No ha sido así y ahora que Platini ya no es obstáculo, la pelota de la sucesión está en su tejado. El próximo día 17 espera salir de dudas, cuando se reúna en Basilea el Comité Ejecutivo de la UEFA y le dé su respaldo, que es lo que desea. Quiere sondear el terreno, averiguar si hay algún candidato más y plantear junto a sus compañeros un calendario electoral, que podría materializarse de inmediato, incluso antes de la Eurocopa de Francia, que empieza el 10 de junio y concluye el 10 de julio, o bien dejarlo para después de los Juegos Olímpicos y del verano.

Si las elecciones fueran a primeros de junio y resultara vencedor, Villar, como es natural, presidiría la Eurocopa y, por ende, tendría que renunciar a su cargo de presidente en la Federación Española de Fútbol. Hay quien cree que ya ha pensado en un delfín para enfrentarlo a Jorge Pérez y a Miguel Ángel Galán, los dos candidatos que han anunciado su intención de combatir contra el poder establecido. Si así fuera, Pérez, actual secretario general de la RFEF privado de firma por enfrentarse a Villar, sería quien más posibilidades tendría de «reinar». Pero si finalmente Ángel María Villar sigue pensando en la Federación, evitar que la presida otros cuatro años va a ser harto difícil.