Economía

La UE permitirá desviarse del déficit para paliar los daños del coronavirus

Los países pueden pedir a Bruselas «flexibilidad» en circunstancias «inusuales». Italia perderá 32 millones de turistas

Bruselas aprieta, pero no ahoga. O no siempre. Todo indica que Italia no tendrá grandes problemas para conseguir una bula temporal por parte de la Comisión Europea que le permita exceder el déficit público con el objetivo de afrontar la crisis desatada por el coronavirus. Tras una reunión extraordinaria de los ministros de Economía de los Veintisiete celebrada por videoconferencia para analizar el impacto de esta epidemia, el presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, recordó que los Gobiernos pueden pedir a la Comisión Europea «flexibilidad» en «circunstancias inusuales» siempre y cuando esto sea temporal y los gastos estén relacionados con esta crisis sanitaria.

A principios de esta semana, el comisario de Economía Paolo Gentinoli ya se mostró abierto a esta posibilidad y aseguró que el paquete de estímulo fiscal anunciado por Roma de 3.600 millones de euros le parecía una propuesta sensata. Aunque todavía no se ha producido la luz verde formal, todo indica que Bruselas ha cambiado las tornas a pesar de la elefantiásica deuda del país trasalpino. El segundo endeudamiento más alto de la zona euro (tras Grecia) permite a esta economía muy poco margen de maniobra. No es la primera vez que Bruselas acepta excepciones de este tipo, ya lo hizo con las crisis de refugiados y las medidas para luchar contra el terrorismo yihadista.

En esta reunión, los estados europeos también se comprometiron a «coordinar sus respuestas» ante las consecuencias del coronavirus si los peores presagios sobre la economía acaban cumpliéndose, lo que incluiría también «medidas fiscales». El Ejecutivo comunitario ya avisó de la necesidad de buscar el momento adecuado para poner en marcha este tipo de iniciativas de estímulo y todo indica que habrá que esperar a la próxima reunión del 16 de marzo en la capital comunitaria para el anuncio de política concretas. «Dado el impacto potencial sobre el crecimiento, incluida la interrupción de las cadenas de suministros, coordinaremos nuestras respuestas y estaremos listos para usar todas las herramientas políticas adecuadas para lograr un crecimiento fuerte y sostenible y protegernos contra una mayor materialización de los riesgos a la baja», explicó Centeno.

El pasado lunes, el Ejecutivo comunitario reconoció que sus previsiones de hace apenas dos semanas de una rápida recuperación de la economía europea pecaban de ser muy optimistas, pero sigue sin atreverse a poner números al impacto de la epidemia, a pesar de que otros organismos como la OCDE sí lo han hecho. El otro gran interrogante es qué hará el Banco Central Europeo después de que EE UU decidiera bajar los tipos por sorpresa. Todo indica la autoridad monetaria europea también moverá ficha.

Despidos en las aerolíneas

Las aerolíneas siguen realizando ajustes en sus operativas para afrontar la crisis del coronavirus. Lufthansa, Air France-KLM, Air Europa y Finnair anunciaron ayer nuevas medidas, entre las que sobresalen las de la compañía finlandesa, que anunció un plan para despedir temporalmente y por turnos a la totalidad de su plantilla en Finlandia, compuesta por más de 6.000 trabajadores. Finnair dijo en un comunicado que negociará un ERTE con los representantes de los trabajadores a partir del 12 de marzo, un proceso que durará unas dos semanas, según sus previsiones. El objetivo de la aerolínea, cuyo principal propietario es el Estado finlandés, es acordar despidos temporales de entre 14 y 30 días de duración para adecuar su fuerza laboral a sus operaciones, mermadas por la cancelación de numerosos vuelos debido a la repentina caída de la demanda. Lufthansa ha optado por ajustar su capacidad. La aerolínea alemana anunció que va a dejar en tierra 150 de los 770 aviones que componen su flota. 25 de los aviones que no volarán son de largo radio, según explicó.

Air France ha decidido realizar cambios y cancelaciones sin cargo en los vuelos de toda su red que hayan sido reservados antes del 31 de marzo y para volar hasta el 31 de mayo ante la extensión del brote de coronavirus. Air Europa, por su parte, ha optado por descuentos del 40% y cambios gratuitos de los billetes. Los directivos de las principales aerolíneas europeas esperan que la demanda de tráfico aéreo se estabilice en las próximas dos o tres semanas tras el «fuerte impacto» del coronavirus, que ha obligado a la mayoría a suspender o cancelar vuelos. De momento, Italia, el país más afectado por el coronavirus, es también el que más está padeciendo las restricciones del tráfico aéreo. La patronal turística del país calcula que en el próximo trimestre acudan 32 millones menos de turistas al país, lo que le acarreará unas pérdidas de 7.200 millones de euros. El sector tildó de «dramática» su situación y acusó a los medios de hacer un comunicación «más letal que el propio virus».