Acabar con los ricos

Constitución de las Cortes de la XIV legislatura
El ex diputado de Cs Marcos de Quinto , en el hemiciclo del Congreso. EFE/Emilio Naranjo FOTO: Emilio Naranjo EFE

E l otro día Marcos de Quintos publicó el siguiente twitt: «Cuando Saraiva de Carvalho le dijo a Olof Palme que en Portugal queremos acabar con los ricos», éste le respondió: «qué curioso, nosotros en Suecia solo aspiramos a terminar con los pobres».

Una mini-conversación que distingue bien a la izquierda chavista de la socialdemocracia europea. El problema es que mientras que Felipe González era socialdemócrata, Sánchez se ha aliado con el comunismo podemita, que tiene como discurso fijo el de atacar a los ricos. No de otra manera se puede entender la diatriba permanente de Pablo Iglesias contra empresarios tan destacados como Amancio Ortega y Ana Botín, anunciándonos una suerte de Tasa Covid que gravará el patrimonio y las rentas de los presuntos ricos para favorecer a los supuestos pobres.

Cierto es que los que más tienen deben pagar más. Pero si en vez de atraer empresarios les asustamos con todo tipo de tasas e impuestos, sólo conseguiremos lo que logró Chávez en Venezuela: la huida del capital y el empobrecimiento de más de la mitad de la población. O sea, la ruina del país.

Pero, además: ¿los ricos son sólo los que votan al PP y Vox o también gente como Ábalos, que vive en el barrio más rico y exclusivo de Madrid, o el propio Iglesias, propietario de una mansión en Guadarrama?.

Amancio Ortega se hizo rico gracias a las empresas que creó. A lo que aspiran estos otros es a vivir como ricos diciendo que representan a los pobres.