La pandemia dejará un millón y medio de parados en turismo durante 2020

El sector exige crear fórmulas específicas como «ERTE discontinuos»

Tocada y hundida. Así se siente la industria turística nacional después de haber sobrevolado las turbulencias de la temporada alta más difícil que se recuerda. Y si no se pone remedio, el sector tocará fondo a finales de año con un dato dramático: 1,5 millones de parados, según ha avanzado esta mañana la Mesa del Turismo, asociación empresarial que instó al Gobierno a acelerar un sistema de expedientes de regulación temporal de empleo específico para el sector, que calcula que costaría en torno a 7.000 millones de euros.

«En este contexto tan excepcional, sería necesario habilitar fórmulas específicas como los “ERTE discontinuos” y la prórroga de estos expedientes hasta el 30 de junio de 2021 con la garantía de que cubran hasta el 70 % de la base reguladora», aseguró Juan Molas, presidente de la Mesa del Turismo. Y es que dentro del conglomerado de la industria existen subsectores especialmente dañados como las agencias de viajes, pues de 9.500 que hay en nuestro país, 5.000 de ellas están actualmente cerradas. «Para estos casos resulta imprescindible activar cuanto antes el mecanismo europeo de cobertura del desempleo (SURE), del que España dispone de 21.000 millones de euros», insistió Molas.

Reyes Maroto pide consenso en Europa

Consciente de que Europa tiene parte de la solución, la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, participó esta tarde en una reunión de ministros del ramo de la Unión Europea. «Creemos que un enfoque de pasos escalonados, coordinado y acordado entre los Estados miembros es la mejor manera de lograr una normalización gradual de los viajes transfronterizos; por tanto, debemos coordinarnos para levantar las normas de confinamiento y cuarentena, así como en la restauración de los servicios de turismo y transporte», defendió la ministra española ante sus homólogos europeos.

Sin embargo, aunque el problema está claro, las soluciones parecen quedar lejanas. De hecho, tal y como advirtió Molas, «resulta imprescindible la eliminación de restricciones a la movilidad entre los países de la UE para comenzar a enjugar unas pérdidas que se han cifrado en 5.000 millones de euros a la semana». Y a esa labor europea se debe sumar una clara apuesta fiscal a nivel nacional: «En nuestro país es necesaria la reducción del IVA al 7% hasta final de 2022, un IVA superreducido del 4% para los programas de turismo social y un plan generalizado de reducción y bonificación de impuestos y tasas estatales y locales como el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) o el Impuesto de Actividades Económicas (IAE)», recomendó Molas.

El batacazo del turismo durante 2020 resulta histórico: en el segundo trimestre del año, en pleno confinamiento, los españoles apenas realizaron 9 millones de viajes, muy lejos de los 50 millones del mismo periodo de 2019, lo que significa una caída del 82,1%, mientras que los viajes al extranjero se desplomaron un 96,8%. Y esa descalabro se tradujo en un descenso del 89% del gasto turístico, con apenas 1.261 millones de euros en todo el trimestre.