El Gobierno deja la puerta abierta a trocear Renfe y Adif para transferirlo a Cataluña

El Mitma deriva a la Comisión Bilateral de Asuntos Económicos la cuestión, pero no cierra el debate

La secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera y el vicepresidente catalán y conseller de Territorio, Jordi Puigneró, durante su reunión bilateral de Infraestructuras en la sede del ministerio en Madrid hoy
La secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera y el vicepresidente catalán y conseller de Territorio, Jordi Puigneró, durante su reunión bilateral de Infraestructuras en la sede del ministerio en Madrid hoy FOTO: Javier Lizón EFE

La Generalitat de Cataluña sigue presionando para que el Estado le transfiera al completo el servicio de Cercanías ferroviarias (Rodalíes), con los medios materiales y humanos incluidos; y el Gobierno sigue sin cerrar de forma definitiva la puerta a una maniobra que tiene en alerta y muy preocupados a los sindicatos. Hoy, en la reunión de la Comisión Bilateral de Infraestructuras que han mantenido los respectivos departamentos central y autonómico, el vicepresidente catalán y conseller de Territorio, Jordi Puigneró, ha vuelto a insistir en la cuestión, intentando arrancar a la secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera, un compromiso en firme para el traspaso total. No lo ha conseguido. Pero la número dos del Mitma tampoco ha cerrado de forma definitiva la puerta.

Para esquivar la cuestión, el Mitma ha aducido en la reunión que esta comisión “no es la competente” para tomar una decisión al respecto, sino que corresponde a la Comisión Bilateral de Asuntos Económicos, que es donde deben solicitarlo, según ha explicado a los medios tras el encuentro Pardo de Vera.

Hasta ahora, el Mitma había asegurado que lo único que se había puesto encima de la mesa de negociación era la transferencia del presupuesto que posibilita la regularización de la situación contemplada en el Estatuto de Autonomía de Cataluña que permite a la Generalitat establecer un Contrato Programa con Renfe Viajeros para que preste los servicios de Rodalies, ya que si no se formaliza ese Contrato Programa, Renfe no puede sustentar la inversión que va a realizar en material rodante para modernizar los trenes dedicados a las Cercanías de Cataluña. Ahora que la Generalitat ha planteado la cuestión, no ha arrancado el compromiso, pero tampoco una negativa del Ejecutivo, sino una respuesta a medio camino que es una especie de patada adelante sobre la cuestión.

Rechazo

Los sindicatos llevan meses preocupados por esta negociación porque el traspaso completo de Cercanías a Cataluña supondría, de facto, la segregación de la parte del negocio que tanto Renfe como Adif tienen en esta comunidad autónoma. Desde CC OO aseguran que «creemos que la solución no está en la segregación del operador y el administrador de infraestructuras públicos estatales, sino en la creación de empleo capaz de cubrir las necesidades de personal y en un cambio radical en el modelo inversor que se ha venido desarrollando hasta ahora, poniendo como prioridad el ferrocarril que cohesiona el territorio y que garantiza el derecho a la movilidad de toda la ciudadanía para las necesidades diarias».

Semaf, por su parte, ya se mostró desconfiada tras la última reunión que mantuvieron en el ministerio a finales de julio, cuando Pardo de Vera les trasladó que lo único que se había puesto encima de la mesa por parte del Mitma era la cuestión de la financiación. «Lo único que nos expusieron es su compromiso de que sólo negociarán la transferencia financiera y no la de activos. Pero es sólo eso, una intención, y ya veremos qué sale de la negociación», advirtieron.

Medios económicos

A pesar de no haber logrado arrancar este compromiso, desde el Ejecutivo catalán se han mostrado muy satisfechos tras una reunión en la que creen que se ha emprendido el camino para el traspaso total de Rodalíes. Ambas partes han acordado que el Estado transferirá a la Generalitat las cantidades correspondientes al déficit tarifario de Rodalies, alrededor de unos 300 millones de euros anuales, un acuerdo que se concretará ya en 2022, si bien tiene que ratificarse en la Comisión Mixta de Asuntos Económicos y Fiscales que debe celebrarse antes de que acabe 2021. El déficit tarifario es la diferencia que existe entre el coste total del servicio y lo recaudado mediante los billetes de transporte vendidos (unos ingresos que suelen situarse entre un 43% y un 50% del total), y hasta la fecha era el Ejecutivo estatal quien transfería directamente esta cantidad a Renfe.

El vicepresidente catalán ha reivindicado que el acuerdo sobre esta materia supone “iniciar el trayecto hacia el traspaso integral y definitivo de Rodalies a la Generalitat”. Y es que contar con el déficit tarifario representa para el Ejecutivo catalán lograr su primer objetivo de cara a completar el traspaso de Rodalies iniciado hace más de una década. Las siguientes metas son obtener el traspaso del personal y el material móvil y luego tener la competencia en la gestión de las vías que empiezan y acaban en Cataluña.

En el encuentro también se ha acordado crear un grupo de trabajo que debe concretar en los próximos meses cómo abonará el Estado los 559 millones de euros que debe a la Generalitat correspondientes al ejercicio de 2008 en virtud de la disposición adicional tercera del Estatuto de Cataluña, al tiempo que ese mismo grupo debe definir a cuánto asciende el total de la deuda de los años 2009, 2010, 2011, 2012 y 2013.