Internacional

Rusia se queda sin inversión en energía y sin champán

La UE veta las exportaciones de más de 300 euros. Abramovich, en la lista negra

El billonario y dueño del Chelsea, Roman Abramovich, que llegó ayer a Moscú en su jet privado, figura entre los oligarcas sancionados por la UE
El billonario y dueño del Chelsea, Roman Abramovich, que llegó ayer a Moscú en su jet privado, figura entre los oligarcas sancionados por la UE FOTO: John Sibley REUTERS

La Unión Europea adoptó ayer su cuarto paquete de sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania que abarca la prohibición de transacciones con empresas estatales rusas, incluidas las del sector energético como Rosneft, Transneft y Gazpromneft. Esta medida tan solo afecta a nuevas colaboraciones con estas compañías para realizar inversiones, pero preserva el transporte tanto de petróleo como de gas natural, ya que los Veintisiete siguen divididos a la hora de seguir el paso de EE UU y Reino Unido, quienes han decidido bloquear las importaciones energéticas rusas. Aunque las repúblicas bálticas siguen presionando en este sentido, los países con una mayor dependencia del gas ruso (de media supone el 40% de las importaciones europeas) como Alemania, Hungría e Italia se siguen resistiendo a tomar esta decisión que dejaría contra las cuerdas a la economía europea

Además, este nuevo paquete de castigos también supone retirar a Moscú el trato de favor comercial como miembro de la Organización Mundial del Comercio y bloquear la entrada de productos siderúrgicos rusos, lo que según los cálculos de Bruselas podría suponer para Moscú unas pérdidas de 3.300 millones de euros. Para compensar este boquete, la UE pondrá en marcha un mecanismo de salvaguarda para redistribuir con otros socios comerciales esta cuota.

Los Veintisiete siguen estrechando el cerco contra los oligarcas que durante estos años han ayudado a sostener la poderosa maquinaria del Kremlin y han añadido entre los 15 nuevos sancionados a Roman Abramovich, dueño del club de fútbol británico Chelsea. Según el texto que aparece en el Diario Oficial, este magnate del mundo del fútbol «ha tenido un acceso privilegiado al presidente y ha mantenido muy buenas relaciones con él. Este vínculo con el dirigente ruso le ayudó a conservar su considerable fortuna. Es accionista mayoritario del grupo siderúrgico Evraz, uno de los mayores contribuyentes de Rusia. Por lo tanto, se ha beneficiado de políticos rusos responsables de la anexión de Crimea o de la desestabilización de Ucrania. Es también uno de los empresarios rusos de primer orden implicados en sectores económicos que proporcionan una fuente sustancial de ingresos al Kremlin.

También como gesto para golpear a las élites rusas que hasta hace nada se movían como pez en el agua en las calles más caras del Viejo Continente, los Veintisiete han prohibido las exportaciones de artículos de lujo que superen los 300 euros. En la exhaustiva lista no sólo aparecen productos como el champagne, trufa, relojes, ropa de cuero, palos de golf, diamantes, alfombras o vajillas sino también artículos menos asociados a priori a la «dolce vita» rusa como pelucas, barbas, pañales de bebés, pantuflas, leotardos o medias para varices. Asimismo, también están incluidos caballos, electrodomésticos de más de 750 euros, aparatos de grabación y reproducción que superen los 1.000 euros, instrumentos musicales de más de 1.500 o vehículos de más de 50.000 además de videoconsolas, juegos de naipes, pelotas de criquet y equipos de submarinismo, entre otros bienes.

Reino Unido amplía sanciones

También Reino Unido ha ampliado su cerco a los billonarios rusos próximos al Kremlin. Londres anunció ayer sanciones a otras 350 personas y entidades, tras aprobarse una nueva legislación en el Reino Unido que confiere más competencias al Ejecutivo. La llamada nueva Ley de Crimen económico permite al Gobierno de Boris Johnson meter más presión a los oligarcas, hasta hace un mes muy asentados en Londres.

Entre las  nuevas entradas en la lista de sancionados figuran el general Sergei Shoigu, el ex primer ministro y presidente ruso Dmitri Medvedev –ahora vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso– y Mikhail Fridman, fundador de Alfa Bank, el mayor banco ruso no controlado por el Estado, y dueño de los supermercados DIA. También se encuentran Petr Aven, responsable del Alfa Bank, Dmitri Peskov, secretario de prensa de Putin y Maya Bolotova, hija de Nikolai Tokarev, el presidente de la energética rusa Transneft.