Ave a La Meca: El consorcio cobrará 35 millones más si el tren circula este año

LA RAZÓN accede a las fotografías del interior del convoy de lujo que la Familia Real saudí ha encargado fabricar a Talgo. Tendrá un precio de 38,5 millones, 12 más que las otras unidades

LA RAZÓN accede a las fotografías del interior del convoy de lujo que la Familia Real saudí ha encargado fabricar a Talgo. Tendrá un precio de 38,5 millones, 12 más que las otras unidades

La línea de alta velocidad ferroviaria que unirá las ciudades santas saudíes de La Meca y Medina comenzará a operar en marzo de 2018, aunque las primeras pruebas charter o viajes concretos se realizarán a finales de este ejercicio, según establece el acuerdo alcanzado en noviembre entre Arabia Saudí y el consorcio español Al Shoula por el que se modificaron los términos del contrato inicial y que fue ratificado el pasado viernes por las compañías españolas. El acuerdo establece un bonus de 35,7 millones de euros si el consorcio alcanza el objetivo de empezar a operar, aunque sin viajeros, antes de que acabe el ejercicio.

Talgo, encargado de suministrar el material rodante, lleva meses realizando pruebas sobre el terreno. La compañía despachó el primer tren rumbo a Arabia en diciembre de 2014 para comenzar a testarlo en las duras condiciones a que lo someterá el desierto arábigo. La pasada semana, en los últimos ensayos, uno de los convoys alcanzó una velocidad de 240 kilómetros por hora, según explicaron fuentes del consorcio a Efe. El objetivo es que llegue a los 350 kilómetros por hora para cubrir los 450 kilómetros de la línea en dos horas y media.

Uno de los trenes que circularán por la línea será el VIP encargado por la Familia Real saudí a Talgo. Lujo, privacidad y exclusividad son algunos de los atributos que tendrá este convoy. Junto a las 35 unidades comerciales del modelo 350 que está preparando el fabricante español, conocido popularmente como «pato», el contrato del también conocido como «AVE del desierto» incluye la construcción de un tren de lujo para uso exclusivo del rey de Arabia Saudí, Salman biz Abdulaziz, y su familia, de cuyo interior LA RAZÓN ha conseguido las imágenes que ilustran este reportaje. Se trata de unos bocetos que, como explican fuentes próximas al consorcio, están sujetos a los modificados que haya podido reclamar el cliente, la Saudi Railway Organization (SRO). Hasta ahora, apenas había trascendido detalle alguno del interior de este tren debido al celo en mantenerlo en secreto puesto por las autoridades saudíes en el proyecto real.

El tren, cuyo coste rondará los 35 millones de euros, unos 12 millones más que un «pato» convencional, contará con vagones de lujo en los que habrá instancias como un comedor con una gran mesa hecha con maderas nobles, sala de reuniones o un salón privado. En el tren podrán viajar unas 50 personas, frente a las 417 que tendrán plaza en cualquiera de los trenes comerciales que Talgo está fabricando para la línea.

Como al resto de trenes que circularán por la península arábiga, Talgo ha tenido que hacer una treintena de modificaciones al convoy VIP para adaptarlo a las duras condiciones climáticas de la región. Algunas de sus características especiales de estos trenes son el refuerzo en los sistemas de sellado para que no entre arena ni calor del exterior, pues es habitual que las temperaturas en la zona superen los cuarenta grados entre mayo y octubre. Para mitigarlo, el fabricante español ha diseñado también un equipo de aire acondicionado de alto rendimiento que cuenta con un sistema de alimentación auxiliar en las dos motrices. Talgo también ha utilizado una pintura especial para proteger los coches del polvo en suspensión del desierto y ha instalado unos filtros en las ventanas que evitan que se rayen.

Talgo tiene el encargo de las autoridades saudíes de fabricar 35 trenes para operar la línea. A mediados de febrero, informó de que ya había terminado 28 y de que el resto estarían acabados antes de final de año. El monto total del pedido asciende a 790 millones de euros, cantidad que se podría ampliar en caso de que las autoridades de Riad activen el pedido adicional de otros veinte trenes recogido en el contrato. La compañía española ha invertido en el proyecto alrededor de 500.000 horas de ingeniería, en las que han participado entre 400 y 500 empresas, que han empleado dentro de Talgo a más de mil personas y han generado un empleo indirecto para otros 10.000 o 15.000 trabajadores. El pacto rubricado la pasada semana establece también un plazo adicional de 14 meses para acabar el proyecto. El acuerdo reconoce adicionalmente el pago por parte de las autoridades árabes de 150 millones de euros para zanjar los sobrecostes surgidos durante los trabajos y una compensación al consorcio de 59,5 millones.

Un acuerdo bajo presión

El acuerdo para modificar las condiciones originales del contrato del AVE a La Meca llegó con ultimátum mediante. En un primer momento, Arabia Saudí no estaba dispuesta a reconocer ningún sobrecoste. Después, varió su posición. Ofreció a las empresas integrantes de Al Shoula 150 millones de euros por los costes adicionales y un plazo extra de 14 meses para terminar los trabajos. Eso sí, tal y como adelantó LA RAZÓN en su edición del pasado 7 de mayo, no dio apenas margen a las empresas para negociar. Les advirtió de que, o aceptaban sus condiciones, o tendrían que acudir a un arbitraje internacional de resultado incierto para reclamar más dinero.