BBVA plantea la salida de 2.000 empleados y el cierre de 400 oficinas

BBVA ha planteado hoy a los sindicatos de CatalunyaCaixa un ajuste de la plantilla que supondrá la salida de la empresa de 2.000 personas, así como el cierre de 400 oficinas, según han informado fuentes sindicales. Estos son los principales ejes de la propuesta de reestructuración que BBVA ha puesto sobre la mesa en la primera reunión del periodo previo a la negociación oficial del Expediente de Regulación de Empresa (ERE) que plantea el banco y que se produce tras la reciente integración de la entidad catalana.

El ajuste, que va más allá de lo que avanzó el pasado mes de abril el consejero delegado del BBVA, Ángel Cano, afectará a la gran mayoría del personal adscrito a servicios centrales, ya que está previsto que abandonen la entidad 650 empleados, mientras que otros 1.350 corresponderían al colectivo que trabaja en oficinas.

La entidad bancaria que preside Francisco González plantea llevar a cabo el ajuste en un plazo de tres años (2015-2017) y recurriendo a medidas voluntarias como excedencias, traslados, prejubilaciones y bajas incentivadas.

Jordi Campins, presidente de SEC, el primer sindicato de CatalunyaCaixa, ha asegurado a Efe que la prioridad del comité de empresa es conseguir que no se produzcan bajas forzadas, por lo que insistirá, en especial, en la utilización de la figura de las prejubilaciones.

Los sindicatos están convencidos de que, si existe voluntad por parte de BBVA, el ajuste se podría saldar en su gran mayoría con prejubilaciones a partir de los 54 años, ya que en la red de CatalunyaCaixa trabajan unos 600 empleados con esta edad o más, y en la del BBVA en Cataluña este colectivo excede de las mil personas.

"Hay cantidad suficiente de personas en situación de prejubilación para no tener que recurrir a medidas más traumáticas. Es técnicamente posible si se acepta reducir el número de afectados a 1.700", ha subrayado Campins, tras recordar que el BBVA planteó inicialmente que el excedente de personal era de 1.700 y no de 2.000.

Además de estos 1.600 prejubilables, los sindicatos creen que el centenar de personas que faltan para llegar hasta las 1.700 podrían salir de bajas incentivadas y recolocaciones en el grupo BBVA.

Ángel Cano aseguró el pasado mes de abril que el ajuste afectaría al 20 % de la red de oficinas y de la plantilla, lo que supondría el cierre de unas 285 oficinas y la supresión de unos 1.700 puestos de trabajo de la red conjunta en Cataluña.

Por otro lado, la dirección de BBVA y los sindicatos de CatalunyaCaixa abordarán también la homologación salarial de los empleados de la entidad catalana con la de los trabajadores del banco español.

Las mismas fuentes sindicales han apuntado que, en la actualidad, los empleados de CatalunyaCaixa cobran entre un 20 % y un 45 % más que los de la red de la entidad bancaria.

En un comunicado, el SEC ha asegurado que "el proceso no será fácil si los planteamientos no cambian"y que el acuerdo de homologación también estará supeditado a la forma en que se haga la reestructuración.