Casi sin querer

La Razón
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El Ibex 35 se asomó ayer al soporte de los 10.100 puntos casi sin querer, arrastrado por el dedo de Wall Street, que ayer decidió que tocaba subir. Bankia transformó las buenas previsiones de Goirigolzarri y su previsible privatización por trozos en un avance del 3,25%, hasta los 1,495 euros por acción, mientras que IAG cotizó el acuerdo con los pilotos y logró una subida del 3%. En la parte baja, Popular sufrió con fuerza el recorte de rating de S&P, justo cuando el resto de las entidades del selectivo esperan mejoras de solvencia, y se dejó un 3,31% para liderar los recortes, seguida por Gas Natural. Mientras, el resto de Europa consolidó soportes e Italia demostró que la inestabilidad política no es un factor lo suficientemente fuerte como para tumbar la Bolsa o la deuda de un país. Eso era antes de los planes de estímulo de los bancos centrales. La salida de Letta, que no por esperada deja de ser un golpe a la única economía periférica que no ha sido rescatada, apenas se trasladó al mercado. El Mib 30 se dejó un ligero 0,17% y el interés del bono transalpino a diez años incluso se relajó frente al cierre del miércoles. El oro, por su parte, coqueteó con el nivel de los 1.300 dólares.