China sufre en 2016 la mayor caída de sus exportaciones desde 2009

El comercio exterior chino cae por segundo año consecutivo

Una vista aérea del puerto de Kwai Chung, en Hong Kong, China
Una vista aérea del puerto de Kwai Chung, en Hong Kong, China

El comercio exterior chino bajó en 2016 por segundo año consecutivo, con un recorte del 0,9 % y una reducción del 9,1 % en su superávit, números que arrojan dudas sobre el rumbo que tomará la segunda economía del planeta en 2017

Por segundo año consecutivo, el comercio exterior chino ha vuelto a caer. Las cifras de 2016 muestran una reducción de un 0,9% en el volumen de dicho comercio y de un 9,1% del superávit comercial del gigante asiático hasta los 3,35 billones de yuanes (459.000 millones de euros), números que arrojan dudas sobre el rumbo que tomará la segunda economía del planeta en 2017.

La Administración General de Aduanas (AGA) anunció ayer que las exportaciones del país cayeron un 2% interanual en 2016, mientras las importaciones subieron un 0,6% frente a 2015, cantidades que aumentan si se contabilizan en dólares debido a la depreciación del yuan frente a la divisa estadounidense en los últimos meses del año pasado.

Los datos del mes de diciembre apuntan a un estancamiento en la recuperación que el comercio exterior chino había experimentado en el mes de noviembre. En el último mes de 2016 se registró un aumento interanual de las exportaciones del 0,6% -en noviembre fue del 5,9%- y un avance de las importaciones del 10,8%. En dólares, las exportaciones chinas bajaron un 6,1 % en diciembre respecto al mismo mes de 2015.

El año 2016 ha sido “complicado y desalentador”, declaró en rueda de prensa el portavoz de la AGA, Huang Songping, quien manifestó que gracias a los esfuerzos del gobierno, el comercio exterior se mantuvo estable y empezó a recuperarse en el segundo semestre de 2016. Las políticas de apoyo, el repunte de la demanda externa y la estabilidad de la economía nacional han jugado un importante papel para que el descenso del 0,9 % de 2016 sea considerablemente inferior al del 7% de 2015, primer año en el que se produjo un retroceso. Sin embargo, 2017 será un año repleto de “nuevos retos e incertidumbres” para un país hasta ahora considerado como la fábrica del mundo.