Claves para garantizar el futuro económico de tus hijos

Saber dónde invertir el dinero y decidir si su hijo debe ser el titular de la cuenta son las principales dudas de las familias

Una de las claves es comenzar a ahorrar desde la infancia de los niños
Una de las claves es comenzar a ahorrar desde la infancia de los niños

Saber dónde invertir el dinero y decidir si su hijo debe ser el titular de la cuenta son las principales dudas de las familias

Es importante que los padres comiencen a ahorrar cuando los hijos son pequeños, ya que una vez crezcan, los estudios universitarios, imprevistos que puedan surgir o diversos gastos extra pueden llegar a ser un quebradero de cabeza si no se ha pensado en el futuro financiero con suficiente antelación. Por este motivo, muchos padres buscan vías que les permitan ahorrar y garantizar que dentro de unos 18 años su hijo pueda disponer de una red económica suficiente para no perder oportunidades. La plataforma digital de conocimiento financiero Uncommon Finance ha elaborado las claves para desarrollar buen plan de ahorro, con el único requisito de que sea sostenible en el tiempo.

La primera duda de las familias es decidir dónde invertir su dinero. Las principales opciones son las cuentas de ahorro y los fondos de inversión. Las primeras tienen la ventaja de que no suelen cobrar comisiones y, además, disponen de promociones para niños. No obstante, hay que tener en cuenta que la rentabilidad que se va a obtener es muy baja, ya que los tipos de interés de los últimos años no superan el 1%. Por otro lado, los fondos de inversión permiten posicionarse en diferentes activos (de renta fija o variable) de cualquier sector y lugar del mundo. Gracias a ello, la rentabilidad que se puede obtener es mayor, pero hay que tener en cuenta que el riesgo también se incrementa.

“Lo ideal es encontrar un vehículo de inversión a largo plazo sobre el que ir haciendo aportaciones y que no requiera un seguimiento complejo”, asegura David Barros, responsable de investigación de la plataforma. La ventaja que tiene un niño es que tiene un horizonte temporal más amplio que un adulto, por lo que puede permitirse una inversión más arriesgada. A medida que la fecha prevista para recuperar el dinero se vaya acercando, será necesario optar por unas inversiones más seguras, con mayor peso de la renta fija.

¿Y quién debe ser el titular de la cuenta? Contratar un fondo a nombre del hijo y que los padres lo gestionen tiene el inconveniente de que cuando llegue a la mayoría de edad, tendrá el control total de la inversión y puede que no esté preparado para ello. Lo bueno es que no existe ningún coste fiscal hasta que se retire el dinero y está protegido ante las posibles deudas de los padres. Por otro lado, si la cuenta está a nombre de los progenitores, cuando quieran cederle una parte a su hijo, tendrán que tributar por la ganancia patrimonial correspondiente a la cantidad que le traspasen (actualmente el tipo impositivo se sitúa entre el 19% y el 23%). Además, el hijo tendrá que tributar por el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que varía en función de la comunidad autónoma de residencia.